Entre piedrazos e insultos, el Gobierno acusó al kirchnerismo. El Presidente rompió el silencio sobre Spagnuolo y dijo que “miente”.
José Luis Espert terminó escapando en moto, mientras Milei y su hermana se replegaron hacia Olivos tras el fracaso de la caravana en Lomas de Zamora.
El Presidente había salido acompañado de Karina Milei y de Espert a recorrer el municipio en el marco de una “caravana”. Los organizadores pretendían que los Milei evitaran cualquier comentario sobre los audios filtrados del ex titular de la ANDIS, Diego Spagnuolo. Pero el mandatario, al ver un micrófono de TV, improvisó su primera declaración pública: “Todo lo que dice (Spagnuolo) es mentira. Lo vamos a llevar a la Justicia y vamos a probar que mintió”.
El intento de acto duró apenas unas cuadras. Vecinos enfurecidos empezaron a arrojar botellas, piedras e insultos, y la comitiva oficial tuvo que salir a toda velocidad hacia la Quinta de Olivos.
En paralelo, un grupo de familiares de personas con discapacidad se movilizó de forma pacífica. María, madre de un niño con discapacidad, expresó frente a cámaras: “Le están robando a los más necesitados y a las personas con discapacidad que menos tienen. No están entregando medicamentos, pañales, y ya ni le podemos pagar las terapias a nuestros hijos”. Y agregó entre lágrimas: “El Presidente había dicho que iba a ponerle un corchazo en la cabeza al que metiera la mano en la lata, pero ahora avala lo que hizo su hermana”.
Lejos de empatizar con el enojo social —también jubilados se movilizaron esta semana—, Milei decidió recorrer el conurbano junto a Karina y Espert. La situación se desbordó y terminaron cubriéndose con un maletín policial para evitar los proyectiles.
El plan original contemplaba avanzar cinco cuadras por la avenida Hipólito Yrigoyen hasta llegar a la plaza central, acompañados de Espert, Sebastián Pareja y el ex comisario Maximiliano Bondarenko. Sin embargo, no llegaron a recorrer ni tres cuadras. La tensión escaló tras la declaración del Presidente sobre el caso de coimas, y la caravana se desarmó. Una camioneta blanca trasladó a Milei y a su hermana, mientras Espert se apartó del grupo y se fue en moto, sin casco.
Desde el oficialismo, que suele apelar a consignas violentas —con frases como “cárcel o bala” o “los zurdos van a correr”—, denunciaron que lo ocurrido fue un acto de violencia y hasta hablaron de un “intento de magnicidio”. Como es habitual, responsabilizaron al kirchnerismo sin presentar pruebas.
El comunicado del partido libertario describió: “Javier Milei se metió en el corazón del conurbano con una caravana masiva en Lomas de Zamora que recorrió la avenida Hipólito Yrigoyen entre bombos, banderas y vecinos que se sumaron al paso. Las calles se tiñeron de violeta en una muestra de apoyo al proyecto libertario en la provincia de Buenos Aires”. Luego añadieron que “mientras se llevaba adelante una caravana pacífica, un grupo de militantes identificados con el kirchnerismo aprovechó para insultar e intentar agredir a quienes se expresaban a favor de terminar con el modelo empobrecedor kirchnerista”.
Manuel Adorni también se sumó: “Militantes de la vieja política, kirchnerismo en estado puro y un modelo de violencia que solo quieren los cavernícolas del pasado: atacaron con piedras la caravana donde se encontraba el Presidente de la Nación. No hay heridos. Lo único que hay son muchos que van hacia el más absoluto de los olvidos: kirchnerismo nunca más”. Más tarde, publicó una foto con una piedra volando detrás de Milei y advirtió: “Podrían haber matado a cualquiera. No les importa la vida humana, menos aún les va a importar el país”.
Ya en Olivos, Milei posó con Karina y Espert y escribió: “En Olivos con el PROFE y EL JEFE luego del paso por Lomas de Zamora, donde los kukas tira piedras carentes de ideas, recurrieron otra vez a la violencia”.
Sin embargo, testimonios como el de Raquel, madre de una niña con discapacidad que estuvo en el lugar, contradicen la versión oficial: “Desde arriba del vehículo nos gritaban negros de mierda. A mi mamá le gritaban negra de mierda solo por su color”. Y aclaró: “No fue en el marco de ningún partido político. No nos mandó nadie”.
Antes de la caravana, el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, había cuestionado la visita: “Nada más casta que aparecer para una foto unos días antes de las elecciones”, dijo, y advirtió que la marcha bloquearía la transitada avenida Yrigoyen. En paralelo, pidió que el mensaje fuera “de paz y respeto por la democracia”.
Tras los hechos, Otermín repudió la violencia pero aclaró que las movilizaciones de personas con discapacidad y de jubilados ocurrieron en la plaza de Lomas, lejos de donde se produjeron los disturbios. “La caravana del Presidente nunca llegó a la plaza donde ellos estaban”, puntualizó.
Con información de Página 12
Publicado en lanuevacomuna.com