Al igual que buena parte del liderazgo peronista a nivel nacional, Axel Kicillof dedicó su agenda del martes a expresar su rechazo frente al fallo de la Corte Suprema de Justicia que ratificó la condena contra Cristina Fernández de Kirchner e impide que pueda ejercer cargos públicos de por vida.
Para el mandatario provincial, se trató de “un final anunciado tras años de perversa persecución política, mediática y judicial”. A través de un mensaje publicado en X, luego de reunirse con la expresidenta en la sede nacional del Partido Justicialista en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Kicillof calificó la decisión como “una auténtica infamia”. “Se trata de un nuevo capítulo en la larga historia de ataques al peronismo y a quienes, como ella, se atrevieron a transformar la Argentina en favor de las mayorías”, señaló. En la reunión también estuvo presente el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco.
Kicillof sostuvo que “durante el gobierno de Macri, se montó un sistema de espionaje ilegal, se armaron causas y se manipularon pruebas para perseguir a Cristina, a su familia y a sus exfuncionarios”, afirmando que el lawfare se transformó en una herramienta institucionalizada. También responsabilizó a Javier Milei por “el clima de odio, autoritarismo y hostigamiento que se ha intensificado”. “Tanto Macri como Milei desprecian la democracia con la misma intensidad con la que desprecian la dignidad del pueblo. Y por eso, hoy celebran”, expresó.
El gobernador fue más allá y cuestionó el accionar de la justicia durante todo el proceso: “A lo largo de todo el proceso judicial, fiscales y jueces actuaron con ánimo revanchista, sin el menor apego por la verdad y por la justicia. No investigaron hechos: ejecutaron un plan, o en otras palabras, y dado el carácter mafioso de quienes la persiguen, una vendetta”. Para Kicillof, el objetivo es claro: “disciplinar a la dirigencia y garantizar privilegios económicos”. Concluyó asegurando que “hoy esa democracia queda profundamente herida. Y nuestra responsabilidad histórica es defenderla”.
En paralelo, mientras se desarrollaban movilizaciones espontáneas en distintos puntos de la provincia, Kicillof convocó a una reunión urgente de gabinete y anunció en el canal C5N la suspensión de sus actividades oficiales del miércoles. En esa entrevista afirmó que la causa Vialidad fue “inventada para condenar a Cristina” y que la sentencia responde “a una necesidad de los grupos de poder para disciplinar a quienes apunten a transformar el país en favor de los sectores populares”.
Siguiendo la postura del PJ nacional, el gobernador describió el fallo como “mediático, con intereses políticos, y un calendario muy estricto”. Y lanzó una advertencia: “Así lo hicieron siempre poniendo al país en una debilidad institucional”. Más adelante, planteó un interrogante inquietante: “¿Quién va a pensar que este país tiene algún tipo de seguridad jurídica?”.
Repercusiones del fallo
Según pudo saber Buenos Aires/12, hasta la noche del martes no había una decisión de convocar orgánicamente a movilizaciones por parte del peronismo bonaerense ni de los jefes comunales ligados al Movimiento Derecho al Futuro. No obstante, la tensión se mantenía alta y las protestas se multiplicaban de forma espontánea en varias localidades de la provincia y el interior del país.
En un comunicado, el MDF sostuvo: “Condenan a Cristina por gobernar en favor de las mayorías y en defensa de los intereses nacionales. Condenan a Cristina, atacan la democracia”. El mensaje fue acompañado por declaraciones de varios ministros del gobierno provincial y de intendentes afines a Kicillof.
«Nos organizamos para defender la justicia social, el voto de las mayorías y el derecho colectivo a soñar con una Argentina más justa. Festeja Milei, festeja Macri, festejan en la embajada de Estados Unidos. Pero el pueblo la abraza: el pueblo unido jamás será vencido», concluyó el pronunciamiento.
Andrés Larroque calificó la jornada como “un día de luto para la democracia argentina” y consideró que “la decisión de la Corte es la culminación del proceso de persecución y hostigamiento a Cristina”. Subrayó también que “el odio y el revanchismo contra el peronismo no es algo nuevo” y pidió mayor organización y movilización frente a este escenario.
Gabriel Katopodis fue contundente al responsabilizar a Milei, Macri y “los poderosos de la Argentina” por “proscribir a Cristina, sacarla de la cancha y romper la democracia”. “Siempre dijimos que es contra el peronismo y contra los dirigentes que le cumplieron a la gente, imponiéndole límites al poder económico y ampliando derechos”, expresó. También alertó que se está consolidando “un régimen autoritario que encarcela opositores y busca disciplinar las protestas con represiones salvajes mientras destruyen trabajo y endeudan a generaciones”.
Cristina Álvarez Rodríguez también se sumó a los cuestionamientos y afirmó que lo ocurrido “es un atentado contra nuestra democracia”.
Por su parte, el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, escribió en sus redes: “Esta es la historia del peronismo. Esta es la historia del movimiento que hace décadas construye un país para todos, con ascendencia y justicia social. Esta es la historia de bombardeos, muertos, desaparecidos y proscripciones”. Y añadió: “La historia, también, es que no nos han vencido. Siempre peronista. Siempre con Cristina”.
Desde La Plata, Julio Alak resaltó que CFK es “una de las líderes más importantes de Latinoamérica” y tildó el fallo como “absurdo y arbitrario”. Según su visión, la condena fue “impulsada por el poder económico y financiero como represalia a su férrea defensa de la unidad latinoamericana, de los intereses nacionales y los derechos sociales del pueblo argentino”.
La reacción de los intendentes fue unánime: desde todos los rincones de la provincia, los jefes comunales peronistas se alinearon para repudiar el fallo, que no sólo afecta al mapa político de Buenos Aires, sino que redefine el escenario nacional.
Incluso dirigentes históricamente distanciados de la expresidenta manifestaron su repudio. Tal es el caso de Fernando Gray, intendente de Esteban Echeverría, quien declaró: «Lo pensaba en aquel momento y hoy lo sostengo: las grandes mujeres y los grandes hombres del peronismo sufrieron persecución, exilio y proscripción. Lamentablemente, Cristina no es la excepción».
La Nueva Comuna