A veinte días de las elecciones y en medio del escándalo que lo involucra con Fred Machado —empresario acusado de narcotráfico en Estados Unidos—, José Luis Espert comunicó su decisión de “dar un paso al costado”. Su salida deja sin referente una candidatura clave en la provincia de Buenos Aires, el distrito más populoso del país, y constituye un duro golpe a la estrategia electoral del oficialismo.
Durante los últimos días, documentos judiciales provenientes de un tribunal de Texas relacionaron al diputado con un pago de 200.000 dólares efectuado por Machado, investigado por contrabando de cocaína hacia Estados Unidos a través de la adquisición fraudulenta de aeronaves.
El economista ultraliberal confirmó este domingo que renuncia a competir como candidato a diputado nacional bonaerense, tras quedar envuelto en el caso que involucra a Federico “Fred” Machado, empresario detenido en Estados Unidos por narcotráfico.

A través de un mensaje publicado en la red social X, el referente de La Libertad Avanza anunció que había puesto “a disposición” su renuncia y que el presidente Javier Milei la aceptó, luego de una semana cargada de revelaciones, tensiones internas y malestar creciente dentro del espacio libertario.
“En estas elecciones la Argentina tiene, una vez más, la oportunidad de dar vuelta la página de su triste historia. Desde que el Presidente asumió está llevando adelante ese cambio con el esfuerzo y acompañamiento de la mayoría de los argentinos”, expresó.
Una renuncia forzada por las evidencias
El desenlace era previsible. En los últimos días, documentos judiciales de un expediente en Texas vincularon directamente al diputado con el pago de 200.000 dólares proveniente de Machado, acusado de traficar cocaína hacia Estados Unidos utilizando aviones comprados mediante maniobras fraudulentas. En esas mismas aeronaves, Espert habría realizado más de treinta vuelos durante la campaña presidencial de 2019.
Pese a sus intentos de despegarse del caso —sosteniendo que desconocía el trasfondo del empresario y que “los vuelos los manejaba la gente del partido”—, las pruebas en su contra se fueron acumulando sin pausa.
La presión mediática y política dentro del propio oficialismo terminó siendo insostenible. Finalmente, Espert reconoció haber recibido el dinero, aunque insistió en su inocencia y aseguró ser víctima de “una operación orquestada para ensuciar el proceso electoral”.
“Esta es una operación claramente orquestada por un sistema que destruyó a la Argentina por décadas y sostenido por un despiadado juicio mediático hacia mi persona, al que no me seguiré prestando. A diferencia de los que, ante cada campaña electoral, utilizan las mismas armas, yo no tengo nada que ocultar y demostraré mi inocencia ante la Justicia, sin fueros ni privilegios”, sostuvo.
“Por la Argentina, doy un paso al costado”
En su comunicado difundido en redes, Espert explicó que su decisión busca “no perjudicar el proyecto de país” liderado por Milei.
“Puse a disposición mi renuncia y el Presidente decidió aceptarla”, escribió, asegurando que enfrentará a la Justicia “sin fueros ni privilegios” y que el tiempo “demostrará que todo esto fue una gran mentira”.
El dirigente de 63 años, que había intentado llegar a la presidencia en 2019 y se incorporó a La Libertad Avanza en 2021, deja atrás una trayectoria marcada por virajes y alianzas cambiantes dentro de la derecha argentina. En su mensaje, llamó además a los militantes libertarios a “no dejarse psicopatear” y a seguir trabajando rumbo a los comicios.
“A los dirigentes y compañeros de ruta de La Libertad Avanza les digo: no se dejen psicopatear. Las explicaciones que hagan falta serán dadas a su debido momento y en donde corresponde. Utilicen cada segundo que queda hasta la elección para explicarle a los argentinos la oportunidad que tenemos por delante, que no podemos dilapidar nuestro esfuerzo, y que este es el único camino posible para recuperar el futuro”, concluyó.
Un golpe político para Milei
La renuncia de Espert implica una nueva crisis dentro del gobierno de Javier Milei, que ya enfrenta cuestionamientos por corrupción, recortes y desmanejos administrativos en un contexto de aguda recesión.
Su salida deja vacante una candidatura estratégica en Buenos Aires —el distrito más extenso y disputado del país— y golpea de lleno la arquitectura electoral del oficialismo.
Mientras el expediente de Fred Machado sigue su curso en la justicia estadounidense, el futuro político de Espert queda en suspenso. “Dar un paso al costado”, en sus propias palabras, podría marcar no solo una pausa, sino el principio del final de su carrera política.
Milei respaldó la decisión y denunció “una operación maliciosa”
Con tono desafiante —y mientras ensaya con su banda musical para la presentación de su libro de este lunes—, Javier Milei se refirió a la renuncia de Espert y buscó mostrar control sobre la situación.
“El proceso de cambio profundo que estamos llevando adelante es lo único que importa. No vamos a permitir que una operación maliciosa lo ponga en riesgo”, afirmó el mandatario desde Casa Rosada.
El presidente insistió en que “la Argentina siempre está por encima de las personas” y que “garantizar el cambio es más importante que cualquiera de nosotros”.
Sin mencionar directamente el escándalo con Machado, Milei volvió a apelar a la narrativa de persecución política: “Aunque nos quieran ensuciar, no somos lo mismo”. Y cerró con una frase que ya se repite en su entorno más íntimo:
“La Libertad Avanza o la Argentina retrocede”.
Con información de La Nueva Comuna