El viernes, en un encuentro convocado por Axel Kicillof, candidatos a diputados y jefes comunales coincidieron en trabajar de manera conjunta para repetir el triunfo en la provincia de Buenos Aires. El gobernador ya pidió una reunión con Cristina Kirchner.
Lo único que falta es la foto de Kicillof entrando a San José 1111 para ver a Cristina. Esa postal terminaría de sellar el armado de Fuerza Patria en su objetivo de congelar las tensiones internas y no darle ventajas a un Gobierno nacional que se consume en su propio caos económico, a semanas de las elecciones legislativas. Las señales públicas de los últimos días, sumadas a la reunión en Ensenada que reunió a candidatos y más de 150 intendentes, apuntaron a mostrar cohesión y disipar la idea de que la campaña de octubre sería más relajada que la bonaerense. “Los intendentes ven al gobierno de Milei débil y van a hacer lo posible por darle otro golpe, no lo van a perdonar”, aseguraban cerca del gobernador.

En cada aparición, incluso en reuniones reducidas, Kicillof remarca que en octubre habrá que redoblar esfuerzos para repetir el resultado de septiembre. El viernes, en el predio de Ensenada, arengó a la lista que encabeza Jorge Taiana junto a la tropa de intendentes: “Acá nadie se desmoviliza. Tenemos que seguir trabajando, cerca de la gente, y demostrar una vez más que el peronismo está de pie, latiendo y que seguimos sumando fuerzas”. El mensaje común sigue siendo “ponerle un freno a Milei”, lo que se potencia con el deterioro económico y social del Gobierno.
Entre los invitados también figuraban dirigentes nacionales como Sergio Massa, Máximo Kirchner y Guillermo Moreno, pero no asistieron. “Era lógico, se trataba de una convocatoria pensada por Axel para unir a candidatos e intendentes, ellos quedaban desubicados si iban. Pero estuvieron representados todos los sectores”, explicó un dirigente presente. Se destacó la foto de Kicillof con Mayra Mendoza y Federico Otermín, muy ligados a Cristina, y la presencia del legislador Facundo Tignanelli, mano derecha de Máximo. Las redes sociales también reflejaron ese clima de unidad que se respiró en Ensenada y que funcionó como el arranque de la campaña bonaerense.
En el entorno del gobernador confirman que el pedido de audiencia con Cristina ya se hizo por distintos canales, incluido su secretario personal. Esperan que ocurra luego del acto por los 100 días de su detención. “Cada día con Cristina detenida, Argentina es un país más injusto y una democracia más débil”, publicó Kicillof. No estuvo en la movilización, pero sí participaron referentes del Movimiento Derecho al Futuro. Entre ellos, Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura y gran ganador en la Primera Sección Electoral, que se acercó hasta San José.
En paralelo, Kicillof continuará combinando gestión con campaña. Su equipo considera que lo que funcionó en septiembre fue mostrar en contraste el modelo bonaerense frente al nacional. Hasta el 1 de octubre —límite que marca la ley para mostrar gestión— seguirán inaugurando escuelas, centros de salud y obras, subrayando la diferencia con la inacción del Gobierno central. Esta semana lo hicieron con los tramos inconclusos de la autopista General Perón, apenas cinco kilómetros que Nación dejó abandonados. Taiana y Juan Grabois acompañaron la recorrida y esperan sumar más candidatos en los próximos actos, también en el interior provincial, donde el resultado de septiembre superó las expectativas.
Tras el 1 de octubre, el eje se desplazará. La campaña apuntará al rechazo al “modelo de destrucción de empleo” de Milei, mientras se esperan semanas turbulentas en los mercados. Además, aparece la novedad de la Boleta Única de Papel (BUP), lo que obligará a una tarea pedagógica en la calle y en el transporte público. Tradicionalmente, en la Provincia se reparten boletas de casa en casa, algo que cambiará radicalmente y que, según admiten, la población aún desconoce. De todas maneras, en la gobernación se mostraban conformes con la buena ubicación de los candidatos de Fuerza Patria en la papeleta, identificados con la bandera celeste y blanca.
Aunque en septiembre las encuestas pronosticaban una victoria ajustada y terminó siendo de casi 14 puntos, en el oficialismo bonaerense asumen que en octubre la diferencia será menor. Por un lado, porque habrá nuevos temas en discusión y, por otro, porque desde La Libertad Avanza intentarán movilizar a votantes desencantados que en 2023 se habían quedado en sus casas. Kicillof insiste a su tropa: el 26 de octubre nadie puede relajarse. El contraste es con José Luis Espert, candidato de LLA, prácticamente ausente desde el escándalo de los audios de Diego Spagnuolo, a quien él mismo habría acercado al círculo presidencial. En la única entrevista donde le preguntaron al respecto se mostró visiblemente incómodo.
Mantener la diferencia de un millón de votos obtenida en septiembre podría definir la elección a nivel nacional, sobre todo porque provincias como Córdoba y Santa Fe, que se creían firmes para LLA, hoy generan dudas. Por eso, todos los sectores de Fuerza Patria acordaron postergar diferencias internas y priorizar la unidad. Kicillof también negó de plano que esté buscando protagonismo en otras provincias o pensando en 2027. “No vamos a darle aire a ese invento. Axel no tuvo nada que ver con la elección de candidatos en otros distritos, así que tampoco va a ir a bendecir armados en los que no participó y que seguro dejaron heridos”, remarcaron desde su entorno. Toda la energía estará puesta en consolidar el bastión bonaerense.
Con información de El Destape
Publicado en lanuevacomuna.com