Aunque Javier Milei celebró la sentencia de la Corte Suprema que ratificó la condena contra Cristina Fernández de Kirchner por la causa Vialidad, lo hizo con una moderación poco habitual. En el entorno presidencial reconocen inquietud por el clima de inestabilidad política y social que podría desencadenarse.
El presidente se limitó a escribir en sus redes: “Justicia. Fin”. Un mensaje breve, inusual para alguien que suele extenderse largamente cuando busca imponer una narrativa. A modo de epílogo, lanzó una crítica específica contra el periodismo, sin mencionar directamente a la expresidenta.
Tampoco hubo reacciones encendidas por parte del aparato comunicacional libertario ni de los funcionarios más activos en redes sociales. El vocero presidencial, Manuel Adorni, se encargó únicamente de rechazar cualquier supuesto acuerdo encubierto entre el oficialismo y el kirchnerismo.
Dentro del gobierno, la noticia generó una mezcla de sorpresa y cautela. Hasta hace pocas semanas, el fallo no figuraba entre los escenarios previstos, según se desprendía de las versiones que circulaban desde la sede del Ejecutivo, donde se analizaba un posible enfrentamiento electoral con Cristina en la Tercera Sección, con figuras como “el Gordo” Dan o Sebastián Pareja.
“Nadie movió un dedo con esto, nos dejó fuera de juego”, reconocieron fuentes cercanas al oficialismo. La estrategia fue mantener distancia de una resolución que, si bien es celebrada por ciertos sectores, también puede tener un alto costo político por su carácter controversial, pese al respaldo de algunos actores del poder económico.
El manejo prudente del gobierno quedó en evidencia este martes, cuando las protestas sindicales bloquearon los accesos a la Ciudad de Buenos Aires y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, evitó responder con la represión habitual.
En la administración libertaria admiten que, aunque intentaron marcar distancia de la decisión judicial, los viajes de los funcionarios económicos a Estados Unidos para buscar financiamiento siempre incluyeron preguntas sobre la posibilidad de un regreso electoral de Cristina, una figura que genera preocupación en los mercados. Desde que insinuó su candidatura, el riesgo país se mantuvo cerca de los 700 puntos.
Los temores en el oficialismo aumentaron con las primeras reacciones callejeras, como los piquetes y manifestaciones espontáneas que comenzaron a multiplicarse tras conocerse la sentencia. “Ahora estemos atentos y banquemos a @PatoBullrich”, escribió la diputada Lilia Lemoine, una de las referentes del círculo íntimo de los Milei.
Entre los libertarios hay quienes creen que la confrontación con el kirchnerismo puede escalar a niveles impredecibles y complejizar aún más el escenario político. Hasta ahora, el Ejecutivo confiaba en tener bajo control tanto la situación en las calles como la reconfiguración de la oposición. Sin embargo, los primeros signos de unidad en el peronismo y la reaparición del conflicto social empiezan a cuestionar esa idea.
Con información de La Política Online
La Nueva Comuna