Las elecciones en Necochea se presentan como un verdadero rompecabezas político. Alianzas frágiles. La voracidad por un lugar en el Concejo. El rol de los financistas en las campañas. Una campaña que recién empieza.
Las elecciones locales en Necochea prometen ser un verdadero rompecabezas político. Este año se renovarán 10 bancas de concejales titulares y 6 concejales suplentes. También se eligen 3 cargos de consejeros escolares titulares y 3 de consejeros escolares suplentes. Más allá de cumplir con la cantidad de nombres en las listas, cada espacio político presenta sus candidatos y candidatas de ambas categorías en una sola boleta.
Sin embargo, hay una capa de complejidad que no se limita a la cantidad de postulantes: se sabe, se nota, se intuye, que las sociedades políticas tradicionales están fragmentadas y los espacios que se crearon tienen un presente de dispersión importante.
Ocurre como fenómeno transversal a todos los sectores y se palpa la desconexión entre integrantes de las diferentes listas, lo que refleja tensiones internas. «Pareciera que alguien puso todos los nombres en una coctelera y de ahí armaron las listas” dice un veterano dirigente que lee nombres entremezclados con difícil coherencia.
Listas locales y su correlato provincial
De las once listas que competirán en el distrito, nueve tienen referencia a nivel provincial, con candidatos a senadores por la Quinta Sección Electoral. Esta articulación suele garantizar mayor visibilidad y recursos, aunque no evita la fragmentación ni los conflictos entre referentes locales. Al contrario, en muchos casos, los vínculos provinciales se convierten en un factor de disputa interna.
Se desconoce si los candidatos y candidatas que se presentan a elecciones en el ámbito local estén lo suficientemente interiorizados en profundidad de los espacios políticos a los que adscriben.
La voracidad por un lugar en el Concejo
El escenario electoral muestra enfrentamientos cruzados entre distintos sectores de una misma coalición. Los acuerdos circunstanciales muchas veces terminan generando fórmulas frágiles, sostenidas más por la necesidad que por la convicción política. El resultado es un mosaico de candidaturas que, en ocasiones, parecen más una suma aritmética que un proyecto colectivo.
Más allá de las diferencias internas, lo que se percibe es una gran voracidad por ocupar un lugar en el Honorable Concejo Deliberante. Muchos candidatos ven (imaginan) en campaña la posibilidad concreta de acceder a una banca, con todo lo que ello implica: influencia política, proyección personal y, por supuesto, una remuneración estable en un contexto económico adverso. La política, así, se vuelve también un refugio laboral.
Otros, en cambio, deciden postularse a pedido.
El rol de los financistas en las campañas
A esta complejidad se le suma una capa de complejidad, cada vez más mencionado en los pasillos políticos: quien financia las campañas. En algunos casos es evidente, pero en otros casos no.
Trascendidos indican que detrás de varias listas habría capitalistas y financistas que aportan recursos a cambio de futuros favores o representación de intereses en el Concejo. Este fenómeno, que no es nuevo, alimenta la percepción de que la política local puede estar condicionada por intereses ajenos a la ciudadanía.
Una campaña que recién empieza
Con este panorama, a apenas 10 días de la elección, la campaña electoral en Necochea se perfila como un terreno de disputas intensas, alianzas frágiles y estrategias de último minuto. El resultado final dependerá no solo de la voluntad popular, sino también de la capacidad de cada lista para sostener su cohesión interna en medio de una competencia cada vez más áspera.
Alfredo Barros / LANUEVACOMUNA.COM