El vínculo con Fred Machado volvió inviable su candidatura
Las contradicciones del ahora excandidato al intentar explicar su relación con un condenado por narcotráfico ya habían comenzado a reflejarse en las encuestas, que mostraban una fuerte caída en la imagen del oficialismo. Desde la Casa Rosada, con Mauricio Macri a la cabeza, venían reclamando la decisión que finalmente se concretó este domingo. Fue el propio Presidente quien ordenó bajarlo, aunque intentó atribuir el episodio a “una operación de la oposición”.
Nada salió como se esperaba y, finalmente, La Libertad Avanza debió retroceder. A solo 20 días de las elecciones nacionales, Javier Milei —presionado tanto por su entorno como por los socios externos del gobierno— decidió retirar la candidatura de José Luis Espert y reemplazarlo por Diego Santilli, del PRO, tercero en la lista. Espert, señalado por sus vínculos con el narcotraficante Fernando “Fred” Machado, comunicó su decisión el domingo por la tarde a través de sus redes sociales: “Por La Argentina, doy un paso al costado”, escribió, agregando que Milei había aceptado su renuncia. Minutos después, el mandatario publicó: “El proceso de cambio profundo que estamos llevando adelante es lo único que importa. No vamos a permitir que una operación maliciosa lo ponga en riesgo”.
La mitad de las boletas ya habían sido impresas y la campaña publicitaria continúa al aire con el rostro del ahora excandidato, acusado por sus lazos con el narcotráfico.
Mientras Milei ensayaba con su banda en la Quinta de Olivos para el show que brindará este lunes en el Movistar Arena, los teléfonos de asesores, estrategas y funcionarios ardían. El PRO intensificaba la presión para apartar a Espert, algo que ya le había pedido personalmente Mauricio Macri al Presidente en dos reuniones previas. También lo reclamaban los distintos sectores libertarios, entre ellos el que encabeza Karina Milei y el grupo “Las Fuerzas del Cielo”, conducido por Santiago Caputo. Pese a todo, Milei insistía en sostener a su amigo “el Profe”.
Pero el domingo la situación se tornó insostenible. Desde el gobierno se le impuso una condición a Espert: si deseaba continuar —solo con el respaldo de Milei— debía encarar una ronda mediática para repetir la versión oficial que le fijaría el comando de campaña.
Santiago Caputo le comunicó personalmente esa exigencia. Espert se negó. “Humanamente no estaba entero para afrontarlo. No se la bancó”, resumieron en Balcarce 50. “No se sentía en condiciones de hacerlo”, añadieron. En paralelo, Caputo llamó a Santilli para ofrecerle el lugar, y luego el propio Santilli habló con la hermana del Presidente. “Voy a dejar el alma para defender el rumbo y frenar a los que quieren que explote el país”, publicó el diputado del PRO tras el anuncio.
Según las últimas encuestas que manejaba el equipo de campaña, el público no había creído las explicaciones de Espert. La consultora Zuban Córdoba, por ejemplo, registró más de un 70 % de imagen negativa y más del 60 % de los encuestados consideraba que debía renunciar.
Milei tuvo que dar la cara
Una hora después del mensaje en X, el Presidente dio una entrevista televisiva intentando justificar la salida de Espert sin mencionar lo evidente: que lo removían por el desplome en los sondeos tras conocerse su vínculo con el narco. Milei volvió a hablar de “una operación del kirchnerismo para ensuciar” y sostuvo: “Me parece un gesto noble el del Profe. El kirchnerismo es especialista en montar este tipo de operaciones en campaña y, si bien yo no tomo decisiones con criterios utilitaristas y no tengo dudas de su honorabilidad, en lugar de discutir la Argentina que queremos, se estaba discutiendo esto”.
El Presidente trató de presentar a Espert como una víctima y justificó sus tropiezos mediáticos: “Es muy difícil para una persona honesta, y que no está acostumbrada a ese barro, pararse frente a la cámara”. Luego insistió: “Cuando ocurrió eso él era del sector privado. No estaba en política. ¿Si usted quiere hacer algo que está sucio lo va a hacer por la vía bancaria? No. No hay nadie que tenga mejor sistema vigilado que el sistema financiero americano. Está claro que no tenía malas intenciones”.
Por último, Milei aseguró que cuando Espert recibió el dinero de Machado este “no estaba acusado” y que “se lo habían presentado personas honorables”. “Espert demostró que no somos lo mismo porque antepuso los intereses de la nación versus la cuestión personal. Es un gladiador. Se baja porque tiene una responsabilidad histórica. Ellos no tienen nuestra altura moral”, concluyó.
El Presidente confirmó que el reemplazo será “El Colo Santilli”. En redes, los libertarios más fervientes ya militaban su candidatura, pese a que muchos de ellos lo habían criticado duramente en el pasado. Daniel Parissini, alias “El Gordo Dan”, y el legislador bonaerense Agustín Romo incluso subieron fotos tiñéndose el pelo de naranja.
“Lo importante ahora es ir para adelante. Santilli dijo que sí, pero ahora son temas que quedan dentro de la justicia electoral”, resumió Milei. Consultado sobre por qué un dirigente del PRO encabezará la lista violeta, respondió: “¿Cuál es el problema? estamos en una alianza con ellos”. Sin embargo, luego aclaró que no quiere que Santilli asuma la presidencia de la comisión de Presupuesto: “Lo más razonable es que ese lugar lo ocupe Bertie Benegas Lynch”, opinó.
Finalmente, Milei aseguró que no pretendía “echar a Espert”, aunque valoró su “grandeza” al renunciar, y volvió a cargar contra el kirchnerismo. Culminó culpando a Cristina Fernández de Kirchner y sostuvo: “Soy el primer Presidente que tomó la decisión de que la condenada vaya presa”.
Una cadena de contradicciones
Sin respaldo dentro del gobierno más allá de Milei, la única opción que tenía Espert para seguir era enfrentar solo los medios y defender su inocencia. Pero sus apariciones de la semana pasada solo profundizaron el daño.
Tras la denuncia presentada por Juan Grabois, el miércoles Espert dio una entrevista con Pablo Rossi, quien le preguntó si había cobrado los 200 mil dólares de Machado. Se negó a responder y no logró desmentir la información. Solo insistió en que eran “chismes de peluquería”.
El jueves, ya bajo presión de funcionarios como Patricia Bullrich y Guillermo Francos, grabó un video admitiendo que había recibido el dinero, aunque aseguró que provenía de un empresario guatemalteco dueño de una minera. Las fechas que mencionó no coincidían con las que había dado en entrevistas anteriores, y en una tercera aparición, el sábado, terminó quebrándose en llanto.
Ese mismo día reconoció que los 200 mil dólares se los había enviado Machado y que había viajado en sus aviones “en 35 ocasiones”, cuando antes había admitido solo una. “En total fueron 35 vuelos, entre ida y vuelta, alrededor de 17 viajes a destinos diferentes, a donde íbamos a presentar el libro o hablar de las ideas de la libertad”, detalló. Finalmente, admitió también “un vuelo al exterior”.
Con información de Página 12
Publicado en lanuevacomuna.com