A pesar de la intervención oficial, los bonos soberanos no lograron sostenerse y el riesgo país escaló hasta acercarse a su nivel más alto en dos meses.
El arranque de semana estuvo marcado por un clima tenso en los mercados, luego de que Javier Milei protagonizara una jornada de fuertes declaraciones y conflictos internos. Como consecuencia, el Banco Central tuvo que desprenderse de cerca de 400 millones de dólares en reservas para contener el dólar MEP, según fuentes del sector financiero.
La disputa con el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, se agravó tras un fin de semana cargado de tensiones y una mañana agitada para el mandatario, quien asistió al estreno del nuevo formato de A24.
La entrevista derivó en la salida de dos funcionarios y en una denuncia del propio Milei, quien acusó a técnicos de sonido de haber silenciado su micrófono, según su interpretación de los hechos.
Más allá del evidente malestar en la cúpula del gobierno, los problemas estructurales persisten: las reservas continúan en descenso y el acuerdo con el FMI sigue sin definirse. Las presiones sobre el esquema de tipo de cambio fijo, que Milei mantiene por razones políticas, están generando fricciones con Caputo.
La columna de Milei en La Nación profundizó la brecha con Caputo
El FMI exige al menos una transición hacia un esquema de unificación cambiaria y la eliminación del cepo, en favor de un sistema de «flotación sucia». Este mecanismo permite que la moneda fluctúe dentro de ciertas bandas y que el Banco Central intervenga únicamente si estos límites son superados. Sin embargo, las reglas del Fondo impiden que sus préstamos sean utilizados para sostener artificialmente una paridad cambiaria, algo que, según operadores del mercado, ocurrió este lunes.
Caputo está dispuesto a ceder ante el FMI y ha intentado persuadir a Milei de que los dólares del organismo son indispensables. No obstante, el presidente se resiste a aceptar la flotación sucia.
Un funcionario con conocimiento de las crecientes diferencias entre ambos comentó que una reciente conversación entre el mandatario y su ministro fue particularmente tensa. «El diálogo fue desopilante», sostuvo. Mientras que otro colaborador del Palacio de Hacienda fue más gráfico en su evaluación: «Toto está hinchado las bolas».
El impacto de esta incertidumbre se hizo sentir en los mercados: los bonos en dólares retrocedieron hasta 2,7%, el Merval cayó 1% y el riesgo país subió 2,6%, ubicándose en 677 puntos básicos, muy cerca del pico de los últimos dos meses.
Con información de La Política Online
Publicado en lanuevacomuna.com