Más soberbia, chicanas y bravuconadas
El pasado jueves 23 de octubre se realizó, previa a la sesión ordinaria del Honorable Concejo Deliberante, una banca abierta que había sido solicitada por la Coordinadora por la Tierra y la Vivienda de Necochea y Quequén.
Burlarse de los que menos tienen es despreciable. Chicanear, menoscabar al otro, sentirse «ofendido» es el deporte preferido de quienes quieren distraer la atención porque se saben responsables. Estamos hablando de una las situaciones más trágicas del distrito: la problemática de la falta de viviendas para los más pobres.
En la última sesión del HCD, dos representantes de la Coordinadora leyeron un comunicado en donde, entre otras cosas, denuncian la inacción por parte de algunos ediles en torno a la búsqueda de soluciones a la problemática habitacional en nuestro distrito.
El concejal Alberto Esnaola, del bloque de la Unión Cívica Radical, se sintió tocado por esta acusación y en el medio de la alocución se retiró del recinto. “Yo me levanté y me fui”, declaró el mismo Esnaola a través de un programa radial que lo entrevistó.
«Mucho menos voy a tolerar que digan que nosotros confortablemente vivimos y la gente vive en condiciones indignas y no hacemos nada o que no nos interesara una situación de esas», agregó. «Yo ya estoy grande para aguantar los insultos… acá algunos hablan solamente del ‘cliché’ del barrio Titanic» dijo insólitamente.
Doble discurso
“Cuando quieran discutir sobre la política de vivienda en nuestra ciudad yo estoy dispuesto a hacerlo”, expresó.
Sin embargo, fue el mismo Esnaola quien, en una reunión de la Comisión de Derechos Humanos a la que asistieron miembros de la Coordinadora, así como vecinos y trabajadores sociales del Municipio para discutir esta problemática, había afirmado que los concejales se encontraban limitados en su accionar y que no podían dar respuestas.
Esta actitud por parte del concejal causó revuelo en aquel momento, y ya lo había hecho protagonista de otra fuerte discusión con Matías Sosa, militante del Frente Popular Darío Santillán y referente de la Coordinadora.
Quizás por esta razón el funcionario destacó que Gonzalo Diez, presidente de su bloque, se había opuesto en una reunión previa a otorgarle la banca abierta a la Coordinadora por la Tierra y la Vivienda.
A pesar de que los militantes del FPDS apoyaron su alocución pública con un material audiovisual que retrataba el modo en el que viven los vecinos de los barrios que sufren la emergencia habitacional, con declaraciones por parte de los mismos, el concejal cuestionó el nivel de representatividad de la Coordinadora, afirmando que “no es la Coordinadora de Vivienda sino que es el FPDS”.
Usurpación y Usucapión
A algunos concejales se les borró de la memoria lo ocurrido con el Barrio Titanic, así como el enorme negocio que fue y sigue siendo el tráfico de terrenos por el oscuro método de la «usucapión». ¿Cuántos lotes se negociaron de esta manera en los últimos diez años?
Hoy la gente más humilde está pidiendo un terreno para construir su propia casa, pero los lotes en realidad se reservan para otros fines.
Epílogo del asunto: de soberbia, chicanas y bravuconadas, todo el mundo está harto. ¿De soluciones a los problemas concretos como el de la vivienda? nada por aquí, nada por allá.
Johanna Radusky – Alfredo Barros / LANUEVACOMUNA.COM
