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DICEN EN LOS PASILLOS… CONFIRMADO: TELLECHEA VUELVE Y MUEVE EL TABLERO POLITICO LOCAL

Vuelve Tellechea y que decida la ciudadanía


El mar de acusaciones en su contra fueron en realidad pura espuma. Sin restricciones legales de ningún tipo, Horacio Tellechea va por la intendencia municipal nuevamente representando al kirchnerismo duro del Frente para la Victoria.

Pasaron largos dos años desde que el profesor Horacio Tellechea fuera destituido por el Concejo Deliberante local. La Suprema Corte de Justicia de la provincia avaló (en fallo dividido) el trámite de destitución del HCD pero aún no finalizó la instancia judicial por la intervención de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
El caso fue llevado por el propio Tellechea al fuero penal y hasta ahora no ha habido ninguna decisión desde la fiscalía local y mucho menos de algún juez, presumiblemente por inexistencia de delito.
El Tribunal de Cuentas de la provincia aún no ha dictado ningún fallo trascendente sobre sus escasos meses de gestión y tan sólo realizó un apercibimiento menor.
No está condenado, no está procesado, solamente carga con una acusación sobre irregularidades administrativas menores. Pero esa acusación tiene un innegable tinte político y fue llevada adelante por una cuestionada Comisión Investigadora de concejales opositores de distintas procedencias, hoy macristas todos. ¿Quién puede negarle a Tellechea el derecho a presentarse nuevamente a la consideración de la ciudadanía?


El Arco en C
La cuestionada licitación para la compra del famoso aparato de radiología es el único punto que se objeta desde el punto de vista administrativo, no así desde lo financiero: hay dos aparatos funcionando en el Hospital Emilio Ferreyra, uno más nuevo que otro. El dinero gastado para tal fin en realidad nunca salió de las arcas municipales, ya que quedó depositado en una cuenta afectada del Banco Provincia a la espera de resolución oficial. En resumidas cuentas: Tellechea no malgastó ni se apropió ni un centavo del dinero de los contribuyentes.


El gran contubernio
Cuando se habla de contubernio hay que remitirse a la historia argentina. En 1922, Marcelo T. de Alvear asumió como presidente de la República Argentina. Yrigoyen propuso y apoyó su candidatura. Sin embargo, a fines de 1923, Yrigoyen y Alvear encabezaban dos corrientes opuestas dentro del partido radical. Los seguidores de Alvear se denominaban “antipersonalistas”, y llamaban “personalistas” a quienes seguían y apoyaban a Yrigoyen. Los yrigoyenistas denominaban “contubernio” a los acuerdos y alianzas que los alvearistas realizaban en el Congreso Nacional con políticos conservadores, demócrata-progresistas y socialistas. Cuando en el año 1928 se celebraron nuevas elecciones nacionales, el partido radical se terminó presentándose con dos listas separadas. En esa elección, la ciudadanía volvió a elegir al caudillo radical que había denunciado los pactos espurios. Dos años más tarde, sus enemigos demostraron no tener límites y fogonearon el primer golpe de estado de caracter militar del siglo XX, el que encabezó el Gral. Uriburu y que depuso al presidente Yrigoyen.
Desde el inicio, el profesor Tellechea denunció un complot en contra del Frente para la Victoria y de su persona. Señaló sin cortapisas una alianza secreta, ilícita y reprochable entre dirigentes de distintas procedencias políticas con el sólo fin de destituirlo. La alianza o contubernio se habría conformado a pocas semanas de asumir su gestión, en una conocida confitería de la Villa Balnearia. El plan era esperar el error administrativo adecuado, convocarlo a una interpelacion, formar una Comisi’on Investigadora, revolver entre los pliegues burocraticos municipales, encontrar motivos/excusas, votar la destitucion y convocar a elecciones anticipadas. Este ultimo punto no ocurrio porque los tiempos de la Justicia son distintos a la ansiedad de los politicos.
En aquel momento, la denuncia de complot sonaba insólita a los oídos de cualquier desprevenido (tal como le ocurrio a este cronista): ¿cómo podían unirse en un ardid tan sofisticado adversarios tan enfrentados entre si?
Sin embargo el tiempo le dio la razón: hoy, todos los sectores políticos que se sentaron en una mesa para planear el complot, se encolumnan detrás del mismo proyecto político, el de Mauricio Macri.
Horacio Tellechea decidió presentarse nuevamente a elecciones, desde el mismo espacio político de años atrás, el Frente para la Victoria, representando al kirchnerismo duro, alineado plenamente bajo la conducción de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Su discurso, previsible, será de tono épico: estuvo apenas un año en el sillón de Murga y claramente no lo dejaron gobernar. Su dedo acusador tendrá destinatarios bien definidos y la campaña electoral le dará la oportunidad de hacer oir su verdad.

Alfredo Barros / LANUEVACOMUNA.COM

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