El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, atraviesa su momento más crítico desde que asumió, acumulando denuncias judiciales tras la filtración de un video que lo muestra reunido con el exagente de inteligencia estadounidense Timothy Ballard. En la grabación, Cúneo Libarona promete reformas legales a medida y contactos con jueces y periodistas. La escena, que se volvió viral, generó preocupación dentro y fuera del Poder Judicial. “Se lo ve haciendo lo que siempre hace: lobby”, afirmó un juez federal en off.
Desde el Gobierno, la única voz oficial que salió al cruce fue la del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, quien buscó minimizar el impacto del episodio. “No hay ninguna intención de que se vaya el ministro Cúneo Libarona por ese episodio”, expresó. Y agregó: “Fue una conversación absolutamente normal con el titular de una fundación estadounidense que fue agente del Homeland Security”.
Sin embargo, el escándalo dista de desactivarse. En las últimas horas, el juzgado federal 9 –actualmente bajo la subrogancia de Sebastián Ramos– recibió una denuncia formal presentada por la Fundación La Alameda, con el patrocinio del abogado Rodolfo Yanzón. La acusación incluye los delitos de abuso de autoridad, cohecho y tráfico de influencias, y califica el episodio como parte de un patrón sistemático de corrupción política de la actual administración.
La figura de Ballard no es ajena al oficialismo. En febrero pasado se encontró con el presidente Javier Milei en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en Washington DC. Poco después, volvió al país. Medios como La Nación y La Capital reportaron su participación en un operativo contra la pedofilia en Mar del Plata, luciendo una gorra de Aerial Recovery, organización que firmó un convenio con la Procuración General bonaerense para colaborar en investigaciones judiciales.
En 2023, Ballard fue desplazado de Operation Underground Railroad, la ONG que fundó, acusado de violar sus políticas internas y por múltiples denuncias de abuso. Según el propio Francos, el encuentro con Cúneo Libarona fue parte de su intento por volver a vincularse con el Gobierno argentino. No lo logró: la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, le cerró la puerta y lo tildó de “abusador”, asegurando que tiene 23 denuncias en su contra.
Después del portazo de Bullrich, fue el ministro de Justicia quien trató de recomponer el vínculo. Según trascendió, Cúneo Libarona le prometió a Ballard revertir el “malentendido” y facilitar sus objetivos en el país.
La respuesta no tardó. A última hora del jueves, distintas organizaciones de derechos humanos presentaron una nueva denuncia contra el ministro. La iniciativa fue encabezada por el exjuez Carlos Rozanski y respaldada por referentes históricos como Taty Almeida, Carmen Arias, Vera Jarach, Eduardo Tavani, Mabel Careaga, Dora Barrancos, Diana Maffía y el diputado Hugo Yasky, entre otros.
El escrito no solo repudia las gestiones con Ballard –quien enfrenta acusaciones de abuso sexual–, sino que advierte que la conducta del ministro se enmarca en una estrategia más amplia del Gobierno de Javier Milei. “La ilegal iniciativa debe vincularse a una extraña prédica del titular del gobierno nacional, licenciado Javier Milei, buscando descalificar las denuncias de las agresiones sexuales a niñas, niños y adolescentes”, sostiene el documento.
La presentación también cuestiona al ministro por impulsar medidas que desacreditan las denuncias por violencia de género y diversidad. Cúneo Libarona ha expresado públicamente su deseo de “erradicar la ideología de género de la justicia” y ha rechazado “la diversidad de identidades sexuales, que no se alinean con la biología”.
En Comodoro Py, el clima es de creciente incomodidad. Aunque el receso invernal mantiene una actividad reducida, los jueces siguen el caso con atención. Algunos se muestran preocupados por las referencias de Cúneo Libarona al Código Penal durante la charla con Ballard. En octubre pasado, un grupo de jueces entregó un borrador de reforma que sigue sin respuesta por parte del ministro.
“Lanzó la implementación del sistema acusatorio para reforzar su permanencia en el cargo”, comentó otro magistrado, aludiendo a la postergación reciente de ese plan, que debía comenzar a regir próximamente. La falta de recursos humanos y materiales obligó al Ministerio de Justicia a demorar su aplicación hasta noviembre como mínimo.
En ese contexto, entre murmullos y declaraciones en off, empieza a circular una pregunta inevitable en los pasillos judiciales: ¿puede Cúneo Libarona sostenerse mucho más tiempo en el cargo?
Con información de Página 12
Publicado en lanuevacomuna.com