«Estaba todo planeado. Había una movida organizada»
Un preocupante hecho de represión policial ocurrió en horas de la madrugada del día Domingo 30 de Agosto en las puertas de la denominada «Casa Popular», perteneciente al Frente Popular Darío Santillán – Corriente Nacional de Necochea y Quequén, ubicada en calle 51 Nº 2529.
Una detención sin causa aparente
Según informó a Ayelén, miembro y referente de la organización, «desde el espacio de cultura del FPDS se organizan mensualmente tocadas de bandas, apoyando a los artistas locales y tratando de generar espacios culturales abiertos».
Eso es precisamente lo que estaba ocurriendo esa noche, cuando alrededor de la 1 de la madrugada los concurrentes recibieron la visita de los inspectores de nocturnidad de la Municipalidad, uno de ellos, según consignó la militante, conocido como «el negro» Porfidio.
La joven militante indicó que la respuesta por parte de los presentes fue la de acatar la orden dispuesta por los funcionarios. A pesar de esto, dos oficiales policiales decidieron en ese momento «agarrar a un pibe que le estaba mandando un mensaje a un amigo, reducirlo y empezarle a pegar».
«Le preguntamos por qué lo estaban agarrando. Primero dijeron por alcoholismo en la vía pública y el pibe ni siquiera tenía un vaso. Después dijeron porque a la oficial le habían tocado el arma pero que igual no sabían si era él, y después porque los había querido filmar» expresó, argumentando que «en ningún momento» los efectivos policiales «dijeron los motivos reales por los cuales lo demoraron».
Además, aseguró que la policía no le pidió identificación al joven y que los oficiales tampoco se identificaron.
«El pibe fue a para a la Comisaría 1º con una causa por resistencia a la autoridad. Cuando lo detienen nos empezamos a resistir, a decirles que queríamos saber por qué se lo llevaban, y ellos no nos querían decir nada. Por eso rodeamos los patrulleros para que no avancen», explicó.
Alrededor de las 2 de la mañana, ya «había 13 patrulleros» custodiando un centro cultural.
«Estaba todo planeado»
La referente del FPDS consideró que el incidente no se dio a causa «de la queja de ningún vecino» y que «estaba todo planeado».
«No presentaron ninguna denuncia por ruidos molestos y en ningún momento nos fueron a avisar que había problemas con el volumen», aseguró.
Ayelén informó que, luego del incidente, los jóvenes que se encontraban en el evento se dieron cuenta de que «algunos de los oficiales que estaban ahí habían estado a las 10 de la noche dentro de la casita, vestidos de civil».
«Hubo una movida organizada de policías que entraron desde las 10 de la noche a vigilar qué estábamos haciendo para llegar en algún momento a reprimirnos», manifestó, y agregó que el hecho se dio a partir de la complicidad entre la policía y el gobierno municipal: «nos estaban cagando a palos y la gente de la Municipalidad decía que no podían hacer nada».
Asimismo, la joven militante declaró que hace tiempo que la organización viene teniendo problemas con uno de sus vecinos, que casualmente es policía: «tenemos un vecino policía en la casa de al lado, que salió de civil y armado a pegarnos», destacó.
Los miembros del FPDS reconocen que dicho vecino, identificado como Juan Quinteros, «ya se ha puesto violento y ha ido a la Casita a revolearnos con botellas de vidrio» y que, en el momento de la represión policial, «salió de su casa vestido de civil con la cachiporra y empezó a pegarle a la gente».
¿Persecución política?
Por último, Ayelén detalló que «hace varios eventos que hay presencia policial, con un patrullero que pasa cada 20 minutos por la puerta» y aseguró que lo ocurrido constituye «un ataque a las expresiones culturales populares».
«En Necochea no hay legislación para los centros culturales. Nosotros quisimos habilitar la casita popular para no tener problemas y nos dijeron que no lo podían ubicar en ninguna forma. Estamos en la misma posición que El Clan del Faro», manifestó.
AUDIO AYELEN:
