Sebastián Pareja concentró el cierre de listas en un estudio jurídico del microcentro y dejó afuera a Las Fuerzas del Cielo
Mientras el armado electoral en la provincia de Buenos Aires entra en su etapa final, el ala libertaria vinculada a Santiago Caputo lanza duras advertencias: «Si nos cagan, rompemos con el Gobierno», amenazan desde el entorno del asesor presidencial. La tensión interna crece a medida que Sebastián Pareja, operador clave de Karina Milei, se atrinchera en un estudio jurídico de la calle Balcarce con la lapicera en mano y sin intenciones de conceder espacios a los celestiales.
Pareja, que solo responde mensajes de Eduardo «Lule» Menem —hombre de confianza de Karina—, mantiene en vilo al sector digital de Caputo, que le había presentado a Javier Milei una lista con 20 candidaturas, incluyendo ediles y aspirantes a la Legislatura. Sin embargo, el pedido principal no fue atendido: seis bancas en Diputados bonaerenses para fortalecer el bloque de Agustín Romo.
Con el reloj corriendo, y ante la falta de respuestas, los autodenominados «Peaky Blinders» comenzaron a sonar más cerca del portazo que de la integración. “¿Cómo sostenemos el veto de Milei en la misa del Gordo Dan si nos cagan?”, ironizan con fastidio desde el sector.
Los soldados se cuentan
La ruptura discursiva ya es evidente: los seguidores de Caputo reformularon su habitual cita de los Macabeos. De “La victoria en combate no depende de la cantidad de soldados, sino de la Fuerza que viene del Cielo”, pasaron a una más terrenal: “La victoria en la guerra depende de la cantidad de soldados”. El misticismo se diluye ante la crudeza de la interna libertaria.
Las tensiones con el “Triángulo de Hierro” —Karina Milei, Lule Menem y Pareja— se agudizaron luego de que Caputo denunciara públicamente a los Menem por un presunto desvío de $4.000 millones en contratos del Banco Nación. Pese al intento de tregua, Karina volvió a tomar distancia y habilitó un procedimiento de selección de candidatos que generó asombro incluso entre los beneficiados: los aspirantes fueron enviados primero a hacer guardia en un templo evangélico en La Plata (Centro de Vida Cristiana, 8 y 42), y si recibían luz verde, eran convocados a una escribanía a firmar; de lo contrario, debían esperar en el templo.
“Quedan a la buena de Dios”, comentaron con sarcasmo desde el círculo libertario.
Acusaciones cruzadas y favoritismo al PRO
Como si el caos no fuera suficiente, este sábado dos operadores cercanos a Pareja fueron denunciados penalmente por pedir “diezmos” a punteros a cambio de cargos en dependencias como PAMI y ANSES. El escándalo alimenta la sensación de favoritismo hacia el PRO, espacio que logró ubicar a seis candidatos en la Legislatura bonaerense, relegando a los libertarios que se consideran la base militante del movimiento.
El conflicto se agudiza en la Tercera Sección (Conurbano Sur), donde Caputo busca colocar a Nahuel Sotelo, aunque por ahora solo le ofrecen una concejalía en Quilmes. Mientras tanto, el PRO ya tiene asegurado un lugar para Alejandro Finocchiaro.
Pareja, por su parte, quiere liderar la boleta del sur con Myriam Niveyro en segundo lugar —apodada “El Cururú” por los celestiales— y también reservó espacio para su coordinador en La Matanza, Luis Ontiveros.
En la Primera Sección (zona norte del Conurbano), firmó la candidatura de Luciano Olivera (Malvinas Argentinas) y dejó relegado en el quinto puesto a Luis Palomino, referente de Vicente López.
“El Nene Vera se está comiendo la Primera”, aseguraron desde el PRO, donde algunos dirigentes decidieron actuar con cautela tras ver a diez custodios apostados en la entrada del búnker del Nene Vera en el Kilómetro 50.
Con información de La Política Online
Publicado en lanuevacomuna.com