ACTUALIDAD

Con el dólar intervenido controlan la inflación, pero empujan a la economía a la recesión

Los salarios continúan por debajo de los niveles de 2023 y el salario mínimo ya tiene menor poder de compra que en 2001. Consultoras de distinto perfil ideológico y la UBA coinciden en que el ajuste de ingresos se volvió el principal ancla del plan económico.

Aunque el Gobierno de Javier Milei no lo oculta, el corazón del programa económico sigue descansando sobre los mismos pilares del ajuste inicial: un dólar intervenido y artificialmente barato, junto con ingresos reales a la baja o directamente estancados. Esa combinación, que mantiene el Índice de Precios al Consumidor (IPC) sin grandes sobresaltos, es también la que hunde a la economía en una recesión prolongada y debilita el consumo masivo.

Los datos lo confirman. Consultoras de distintas orientaciones y hasta la Universidad de Buenos Aires reflejan que los salarios continúan por debajo de noviembre de 2023. La UBA, incluso, mostró que el salario mínimo tiene hoy menor poder adquisitivo que en 2001, el peor momento socioeconómico de las últimas décadas.

El ingreso real, en caída

Empiria, la consultora del exministro de Economía Hernán Lacunza, indicó que el ingreso disponible —medido sobre una base 100— pasó de valores cercanos a 105 en noviembre de 2023 a menos de 99 en la actualidad. En su último informe, destacó además que el incremento de tarifas y servicios básicos erosionó gravemente el presupuesto familiar.

En la misma línea, Vectorial —dirigida por Haroldo Montagu, exviceministro de Economía de Martín Guzmán— precisó que “la quietud relativa de los ingresos no solo termina siendo un ancla a los precios, sino también a las cantidades”. Según su medición, “los salarios registrados se encuentran, en promedio, un 4,7 % por debajo de noviembre de 2023” y la caída trepa al 10,8 % si se deflacta con la metodología de la ENGHO más reciente.

El deterioro es aún mayor entre los trabajadores del sector público: “Los estatales son los más afectados, con una pérdida del 13,2 % en su poder adquisitivo y una recuperación excesivamente lenta”, advierte el estudio. En el sector privado registrado, los sueldos recién hacia agosto de 2025 recuperaron niveles similares a los previos al cambio de gobierno, pero siguen un 1 % por debajo en términos reales.

El salario mínimo, peor que en 2001

Un relevamiento del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la Universidad de Buenos Aires (UBA) reveló que el salario mínimo, vital y móvil (SMVM) se derrumbó de 486.522 pesos en noviembre de 2023 a 322.200 en la actualidad. En comparación, en 2001 equivalía a 380 mil pesos.

Según el informe, la caída comenzó en diciembre de 2023, tras la devaluación del 120 % impulsada por el nuevo gobierno. Ese mes, el SMVM se contrajo 15 % en términos reales y otro 17 % en enero de 2025. Desde entonces tuvo leves recuperaciones, pero el retroceso acumulado alcanza el 34 % respecto de los niveles previos a la asunción de Milei.

Si se toma septiembre de 2025, el salario mínimo se ubica por debajo del nivel de 2001 y 63 % por debajo de su punto máximo, alcanzado en 2011. En tanto, el salario real promedio del sector público cayó casi 22 % entre noviembre de 2023 y enero de 2024, y 13,2 % hasta agosto de 2025.

Dos meses de sueldo perdidos

La consultora Equilibra, dirigida por Martín Rapetti, estimó que en los primeros dos años del gobierno libertario el poder de compra de los salarios formales se contrajo 19 % respecto del promedio de enero a septiembre de 2023. Según su cálculo, los empleados y jubilados perdieron el equivalente a 2,1 meses de ingresos reales en los primeros 20 meses de gestión.

Consumo y jubilaciones, en crisis

El estancamiento salarial se traduce en una caída histórica del consumo. Los grandes supermercados advierten que las ventas se desploman por la combinación de ingresos planchados y costos fijos familiares en aumento. En el caso de los jubilados, el deterioro es todavía más severo: la pérdida de poder adquisitivo se agrava por el aumento de los medicamentos y la menor cobertura del PAMI.

Un relevamiento de la ONG de usuarios DEUCO mostró que entre enero y octubre los remedios aumentaron más del 400 %, mientras la asistencia del PAMI se redujo. “Antes, el jubilado pagaba como máximo el 20 % del medicamento, pero hoy paga hasta el 60 %. Es decir, aunque el precio del remedio haya subido 80 % desde diciembre de 2023, para él el aumento efectivo fue mucho mayor”, explicó la entidad.

Con información de Página 12

Publicado en lanuevacomuna.com

Deja un comentario


Soporte Wordpress por Efemosse y Alipso