Los empleados de Textilcom que pasaron la noche en la fábrica reclaman el pago de los sueldos de abril, mayo, el aguinaldo y las correspondientes indemnizaciones por el anuncio de cierre de la fábrica ubicada sobre calle Echeverría, cerca del estadio de la Liga Catamarqueña de Fútbol.
Además, Juan Saracho, delegado gremial de SOIVA indicó que tienen esperanzas en recibir un respaldo del Gobierno provincial para poder mantener su fuente laboral.
“El dueño es Carlos Vilariño. No da la cara, no nos dice nada ni está en contacto con nadie de acá”, dijo Saracho, que conoce que en La Rioja se está viviendo una situación similar.
“Necesitamos una respuesta que nos de la tranquilidad de que vamos a poder mantener nuestra fuerza de trabajo. Porque hoy quedarse en la calle es quedarse sin nada, por cómo está la cosa, si perdemos el trabajo no creo que encontremos otra cosa, no hay”, expresó Saracho para El Ancasti.
“Nos felicitaban por la calidad”
Emilio Bustos, trabajador y delegado de los operarios de Textilcom, contó que sus compañeros se capacitaron y que con el entrenamiento de los dos años que llevaba de funcionamiento la fábrica supieron recibir elogios por la calidad de las prendas que se fabricaban ahí.
“Acá hay gente muy capacitada, que trabaja bien, nos felicitaban por la calidad con la que salía la ropa. A los números de productividad los manejan los dueños no nosotros”, dijo, respondiendo a una declaración del gerente de la planta que argumentó que una de las causas del cierre es por el no cumplimiento de objetivos de productividad.
Noti Nac
Publicado en lanuevacomuna.com