APU: ¿Por qué entonces crecen opciones «radicales», que juegan sobre la polarización, no sobre la regulación del conflicto social?
LC: Hay sectores que perciben que hay una vacante y por ahora tenemos consignas, más que otra cosa. El partido del Orden es un modelo de gobernabilidad, no salir a reprimir en las calles. Ese es el problema que tienen Bullrich o Milei. Es una ingeniería política. Por ahora aparece la idea de «orden» en la oposición, pero de modo lineal. Para mi es más complejo y requiere mucha densidad política. No lo veo en Milei y por ahora tampoco en Bullrich. No los veo para gobernar mañana. Pero está vacante ese lugar y lo dejó vacante el peronismo, que en su formato Frente de Todos no puede cumplir ese rol. Y eso se da porque el proyecto Alberto Fernández fracasó, hay que decirlo. Esa idea de un armado, donde Cristina y Massa apoyan a Fernández, eso no funcionó.
APU: Ese fracaso de Alberto está reconocido por el propio Frente de Todos con la llegada de Massa al ministerio de Economía, con el respaldo de CFK. Massa intenta ordenar la economía. ¿Busca desempeñar algo de ese rol como «partido del orden»?
LC: Hay que ver la coyuntura, también. Por qué primero Cristina le dijo que no a Massa, y después, sí. ¿Qué pasó ahí? Creo que Cristina se asustó, pensó que la crisis por el dólar podía terminar en una crisis mucho más compleja que se llevara puesto a todos. Ahí llegó Massa, que está haciendo lo mínimo ortodoxo posible para salir de la situación. No sé si Cristina confía en esa receta pero lo aceptó porque se podía venir una crisis política muy complicada. Massa se juega su bala de plata. ¿Él puede proyectar eso políticamente? Tengo muchas dudas. Por ahora, logró evitar una híperinflación.
APU: ¿Es defensivo, decís? ¿No ves una proyección política para 2023?
LC: Tiene un dilema. Por un lado, tiene que ajustar para darle una señal a la clase media, que está siendo muy perjudicada por la situación económica. Y por otro lado: ¿Si hace eso, lo van a votar? Cuando hacés un ajuste todas las noticias son malas. Por un lado, tiene un compromiso de Estado, de ordenar las cosas para que se llegue a buen puerto y por otro, están sus posibilidades electorales. Por eso, Massa intenta un camino intermedio, un ajuste no muy marcado. Pero esto no termina resolviendo el tema de la inflación, de modo de poder mostrar una baja significativa que le permita cierta proyección política.
APU: Ahora empezó a trabajar en mesas de articulación entre sectores. ¿Otra forma de mostrar un rasgo distintivo en el Frente de Todos?
LC: Massa es un hombre con vocación de poder. Va a buscar que su gestión le permita una proyección política. No vino a ser ministro y ya. Es un tipo con una impronta de poder, como hay pocos en el peronismo. Eso no lo perdió desde 2013, pero las condiciones cambiaron mucho. Porque yo creo que la crisis económica es más grande de lo que Massa puede resolver. En mi opinión, Massa tendría que ir más a fondo con algunas cuestiones, para mostrar que tiene autoridad política. Por ejemplo, en tarifas, sacar todos los subsidios. Subirse a esas discusiones. Siempre digo lo mismo: de un proceso inflacionario no se sale por izquierda. Por izquierda, es más inflación. Salís por derecha. ¿Qué derecha? Cada uno construirá su propia derecha. Pero me parece que la sociedad lo que pide hoy es resolver el problema de la inflación. En el peronismo siempre estuvo la preocupación por lo que pasaba en el mundo del trabajo, por comprender esa dinámica. En algún momento, fue el trabajador sindicalizado. Pero hoy eso ya no es representativo del total de trabajadores, lamentablemente. Pareciera que algunos trabajadores se van con Milei. ¿Por qué pasa eso y no los representa el peronismo?
APU: ¿Qué pasa con Cristina? ¿Qué rol le ves jugando?
LC: Eso hay que considerarlo: Cristina es la dirigente con más votos dentro del Frente de Todos. En votos y en simbología. No es que mañana Massa va a decir que es candidato. Tienen que esperar a lo que dice Cristina. Como en Juntos, van a esperar qué hace Macri. Todo dependerá de lo que hagan ellos dos.
APU: Al respecto: ¿seguirá la lógica de dos grandes coaliciones en 2023?
LC: Es difícil hacer futurismo en Argentina. Pero creo que hay sos escenarios problables. Que esta lógica de dos grandes coaliciones se sostenga, aunque no sirva para gobernar. Creo que hoy la primera jugada la siguen teniendo Cristina y Macri. Si ellos son candidatos, sí creo que el escenario se puede fragmentar al estilo 2003. Que tengas 4 o 5 candidaturas: Macri, Cristina, Milei, alguna fórmula más de centro. Pero los que tienen la pelota bajo el pie, son Macri y Cristina. Si se corren, se puede mantener la lógica de coaliciones. Si se presentan, capaz no.
Agencia Paco Urondo
Publicado en lanuevacomuna.com