El ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó los principales puntos del proyecto de reforma laboral que el Gobierno enviará al Congreso. La iniciativa, que forma parte del paquete de “modernización” impulsado por Javier Milei, apunta a reducir las cargas patronales y reemplazar la indemnización por despido por un fondo de cese laboral. La medida profundiza la línea desreguladora que el Ejecutivo viene planteando desde el inicio de su gestión, con un discurso centrado en la “certidumbre para los empleadores” y en la flexibilización del mercado de trabajo.
En una entrevista con La Nación Más, Caputo afirmó: “Estamos mandando la reforma laboral, cuyos lineamientos ya son conocidos. Desde Economía le vamos a estar agregando algunos ajustes, si los números nos lo permiten”.
El fin de la indemnización
El ministro explicó que el plan oficial prevé “bajar las cargas patronales y reemplazarlas por un fondo de cese, de manera que a los empleadores no les cueste más plata, pero que tengan mayor certidumbre”. El modelo replica el esquema utilizado en sectores como la construcción, donde el trabajador percibe un fondo acumulado en lugar de una indemnización individual.
Según Caputo, el objetivo sería “generar incentivos a la contratación y reducir la litigiosidad laboral”. Sin embargo, los sindicatos y especialistas en derecho del trabajo advierten que el fondo de cese implica una pérdida de derechos adquiridos y debilita la posición del trabajador frente al empleador, al convertir la compensación por despido en un ahorro administrado por las empresas o el sistema financiero.
El ministro también mencionó la creación de un “régimen de nuevo empleo” con beneficios para las empresas que contraten trabajadores, una política que —según su versión— “va a ser muy ventajosa para los empleadores” y permitirá “reducir la deuda pendiente con la creación de empleo en la Argentina”.
Una reforma tributaria en paralelo
Caputo adelantó además los lineamientos de la reforma tributaria que acompañará la iniciativa laboral. Entre las medidas, mencionó un aumento de las deducciones en el impuesto a las ganancias para personas humanas. “Le va a permitir a cualquiera que paga impuesto a las ganancias deducir desde una cafetera hasta las cuotas de un crédito hipotecario”, sostuvo, en un mensaje dirigido a los sectores medios.
El ministro justificó el paquete de cambios bajo la idea de un “círculo virtuoso” basado en el crecimiento: “Necesitamos que el país crezca para bajar impuestos. Si crece la base y crece la economía, todos tenemos muchos más recursos para reducir la presión fiscal”, argumentó.
Certidumbre para las empresas, incertidumbre para los trabajadores
Mientras el discurso oficial insiste en promover la “libertad económica” y la “simplificación” del sistema laboral, los ejes planteados por Caputo apuntan a un debilitamiento estructural de las garantías históricas de protección al empleo. La reducción de aportes patronales y la eliminación de la indemnización por despido reproducen el esquema de precarización impulsado en los años noventa, cuando la flexibilización fue presentada —sin éxito— como la vía para generar trabajo formal.
El nuevo proyecto, aún sin texto oficial difundido, se perfila como una de las reformas más profundas del actual gobierno y anticipa un nuevo frente de conflicto con el movimiento sindical y los bloques opositores.
Con información de El Destape
Publicado en lanuevacomuna.com