Binner analiza bajar su candidatura a presidente
Dirigentes del socialismo y de fuerzas aliadas dicen que la decisión está tomada
El rumor circula desde hace meses y surge, inevitable, en cualquier conversación entre dirigentes del Frente Amplio-UNEN, pero adquirió mayor fuerza en la última semana, con la reactivación de la campaña electoral tras la parálisis por la muerte de Alberto Nisman. Hermes Binner analiza seriamente bajar su candidatura a presidente y podría competir por una banca en el Senado.
Entre dirigentes del socialismo y aliados del GEN y Proyecto Sur, que siguen de cerca sus pasos, la evaluación es unánime y sin matices: la decisión está tomada y se va a comunicar en los próximos días. Sólo resta definir el marco del anuncio y los argumentos para justificarlo.
«Es una cuestión de horas», «Es un hecho», «Hermes se vuelve a Santa Fe», son las frases que deslizan, en estricto off the record.
Sin embargo, en su entorno más íntimo niegan cualquier cambio. «Sé que hay rumores, pero la candidatura de Hermes sigue en pie. El Partido Socialista confirmó su postulación y seguimos en campaña», aseguró ayer el diputado nacional Juan Carlos Zabalza a LA NACION.
La salida de Binner de la pelea electoral no sería solitaria. La renuncia a la postulación presidencial se anunciaría junto con la decisión de disputar un lugar para representar a Santa Fe en el Senado.
El acuerdo entre Mauricio Macri y Carlos Reutemann, y la posibilidad de que el ex corredor intente renovar su banca, sería la plataforma ideal para Binner. Podría, a la vez, protagonizar una pelea atractiva en su provincia y apuntalar a su candidato a gobernador, Miguel Lifschitz, ante el avance de Miguel del Sel en las encuestas.
Este último punto aparece en el análisis de dirigentes socialistas que están más pendientes de la pelea santafecina que de la campaña presidencial. Saben que la disputa con Pro por la gobernación está muy pareja y admiten que está en riesgo la continuidad del Frente Progresista Cívico y Social en el poder. «Hay que hacer jugar a Binner para que Lifschitz levante», razonan.
Temen, también, por el futuro de la intendencia de Rosario, que intentará retener la actual jefa comunal, Mónica Fein, y confían en que sumar a Binner a la campaña provincial y municipal, con fuerte presencia en el territorio, servirá para revertir los pronósticos.
Al panorama santafecino se suman, a nivel nacional, los últimos movimientos de Julio Cobos.
Durante meses se especuló con que el dirigente mendocino compartiera fórmula con Binner. El año pasado, en plena crisis del Frente Amplio-UNEN por el tironeo en torno a Macri, Cobos y Binner delinearon una estrategia de campaña común, decididos a mostrarse como los únicos candidatos del espacio «con verdadera voluntad» de competir por la Presidencia.
Compartieron fotos, actos y recorridas. Buscaron, así, potenciar su preponderancia en las encuestas frente al resto de los presidenciables del FAU, aunque ni uno ni otro terminan de despegar.
La estrategia común empezó a desdibujarse en el último mes, cuando Cobos empezó a flexibilizar su postura contraria a una alianza con Pro a nivel nacional -la UCR debatirá esa posibilidad en su convención nacional dentro de dos semanas-, mientras que Binner ratificó su total rechazo a cualquier forma de acercamiento al macrismo.
De concretarse, la salida de Binner de la grilla de presidenciables ahondaría la desintegración de UNEN. Ernesto Sanz y Cobos definirán sus próximos pasos después de la convención, Elisa Carrió competirá en las PASO con Macri y Pino Solanas buscará concentrar el voto de centroizquierda. Cada uno por su lado.
Por Lucrecia Bullrich
LA NACION
