Desde la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), manifestamos nuestro más profundo rechazo al fallo de la Corte Suprema que ratifica la condena contra la compañera Cristina Fernández de Kirchner. Frente a esta grave afrenta a la vida democrática, ¡reclamamos de forma urgente la renuncia de todos los integrantes del máximo tribunal!
Este pronunciamiento no responde a criterios de justicia, sino que se enmarca en una operación político-judicial impulsada por sectores del poder económico y la élite judicial, que buscan disciplinar a las dirigencias populares y alterar el rumbo democrático de nuestra nación. En una sola frase: se trata de un GOLPE DE ESTADO JUDICIAL.
No sorprende que un sistema judicial sin control ciudadano, opaco, plagado de privilegios y subordinado a los intereses más concentrados, actúe como ejecutor de un plan ya conocido: proscribir, perseguir, encarcelar y estigmatizar a quienes defienden los intereses de las mayorías.
Lo que hoy sucede con Cristina es un nuevo capítulo del intento por consolidar un modelo económico contrario a los intereses del pueblo argentino, perjudicial para la producción nacional y las pymes, y funcional a la lógica de dependencia promovida por el FMI, los grandes conglomerados financieros y sus aliados locales.
No nos confundimos. No es un ataque individual: es un ataque contra una visión de país. Un país con desarrollo industrial, empleo con derechos, soberanía política y justicia social. Es contra ese modelo que militamos desde ENAC y desde cada pyme que genera valor en nuestra tierra.
La decisión de validar un proceso judicial viciado de origen es también una amenaza para todos los ciudadanos, que quedamos indefensos ante una justicia parcial, sin equilibrio, completamente alineada con los grandes intereses del poder económico-financiero.
Como empresarias y empresarios nacionales decimos BASTA:
Basta de usar al Poder Judicial como instrumento de persecución política.
Basta de proscripciones encubiertas en fallos judiciales.
Basta de una Corte que opera como un enclave autoritario al servicio de las minorías privilegiadas.
Por eso exigimos la renuncia inmediata de los actuales miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación:
Horacio Rosatti
Carlos Rosenkrantz
Ricardo Lorenzetti
Este tribunal se ha transformado en una vergonzosa escribanía del poder real, violando los principios de la Constitución Nacional y desconociendo la voluntad soberana del pueblo.
Su continuidad en funciones es incompatible con el sistema democrático argentino. Deben dar un paso al costado sin demora.
Por una Argentina con democracia real, justicia independiente, un Estado presente y un modelo de desarrollo con inclusión, hoy más que nunca alzamos nuestra voz:
Cristina no está sola. El pueblo no está solo. Las pymes no están solas. Viva el Pueblo. Viva la Democracia.
Con información de ENAC
Publicado en lanuevacomuna.com