El reconocido activista senegalés en la Argentina, Massar Ba, fue hallado muerto a golpes, según ha declarado el presidente de la Asociación de los senegaleses que viven en Argentina.
Massar Ba fue el más importante activista por los derechos de los emigrantes senegaleses en Argentina. Era la voz de un colectivo de más de 12 mil refugiados que viven en nuestro país.
Fue encontrado en la calle en la noche del martes 8 de marzo con lesiones graves y evacuado al hospital, donde murió debido a la gravedad de sus heridas. Sus compatriotas residentes en Argentina han protestado manifestando que «fue atacado debido a su compromiso con la causa de los inmigrantes en este país».
Varias organizaciones que defienden los derechos de los migrantes se hicieron presentes en la Fiscalía 7 de la Ciudad de Buenos Aires para pedir ser querellantes de la causa.
Massar fue uno de los primeros senegeleses que llegó a la Argentina en los 90. Participó de casi todas la organizaciones de senegaleses en el país. Ahora formaba de la agrupación Xangó. No era vendedor ambulante, pero fue uno de los primeros en salir a defenderlos: en la redes sociales se lo ve en varios videos, incluso haciéndole frente a la policía. Cuando algún senegalés llegaba al país, él era al primero que conocían. Él los ayuda a conseguir un lugar e integrarse.
En Buenos Aires no hay embajada de Senegal. Allá, los medios dicen: mataron al embajador. En Argentina todavía ningún medio se hizo eco de la noticia.
El 4 de febrero había sido desalojado por la policía. Era una casa colectiva y habían aumentado el alquiler al doble: de 14 mil a 30 mil pesos. Massar tuvo que batallar para que lo dejaran sacar sus cosas.
Sus amigos más cercanos, con los que estaba organizando un concierto de música africana, en las últimas dos semanas no supieron casi nada de él. “Hace quince días que queríamos encontrarnos con él y no podíamos. De algo se estaba escondiendo. No sabemos que dé”, dijo uno de ellos.
El domingo, uno de sus amigos lo llamó. Massar estaba mirando un partido de fútbol. Unas horas más tarde apareció tirado en la calle. Cuando falleció -un día y medio después de haber entrado al hospital- alguien revisó su billetera y llamó al primer número que encontró en una tarjeta. La noticia corrió por las redes sociales: Massar Ba estaba muerto.

