crossorigin="anonymous">

LA ERA MILEI

Arriazu: “Si las elecciones salen mal, se termina la ayuda de Estados Unidos» a Milei

El economista advirtió sobre la fragilidad del esquema cambiario y la dependencia del apoyo externo

“Somos estafadores seriales”, lanzó Ricardo Arriazu durante su exposición en la Bolsa de Comercio porteña. El economista advirtió que la estabilidad económica del país está atada al resultado de los comicios del próximo domingo y al respaldo financiero de Washington. “Si las elecciones salen mal, se acaba la ayuda de Estados Unidos y el dólar se va a cualquier nivel”, expresó en la 2° Cumbre Aseguradora Argentina, celebrada en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

Titular del estudio Arriazu Macroanalistas, el economista describió un escenario de equilibrio precario sostenido por una fuerte contención del mercado de cambios. “El Gobierno va a hacer lo imposible para que el tipo de cambio no se mueva antes de las elecciones, porque esa es la clave del programa económico”, señaló. En su análisis, el panorama posterior dependerá del resultado electoral: uno de continuidad, con respaldo político y financiero, o uno de ruptura, si el oficialismo pierde capacidad de maniobra.

“El Gobierno puede resistir una corrida con recursos propios, pero con la ayuda de Estados Unidos es un paseo”, sostuvo. Luego precisó: “La deuda de mercado es una de las más bajas del mundo, apenas 19 por ciento del PBI. Pero como somos estafadores seriales, los inversores quieren ver la plata. A ningún otro país le piden eso”.

Arriazu estimó que “si las elecciones salen bien y hay ayuda de Estados Unidos, el dólar baja a 1.300 o 1.350 pesos. Pero si no, puede irse a cualquier nivel”. También remarcó que “la incertidumbre tiene costos: el riesgo país argentino es diez veces superior al de Uruguay y Paraguay, aunque tenemos números macroeconómicos mucho mejores”.

En una mirada más estructural, advirtió que “cada vez que subió el tipo de cambio real fue por una crisis política o una salida de capitales”, y describió que en una economía bimonetaria como la argentina “los pesos se usan solo para pagar sueldos, impuestos y pocos gastos menores; todo lo demás es en dólares”. Según su visión, el país posee condiciones para crecer de manera sostenida, pero la desconfianza impide que ese potencial se concrete.

El trasfondo de su diagnóstico expone una tensión que excede la coyuntura electoral. La fragilidad que señala Arriazu no se explica únicamente por factores externos: el esquema de flotación con bandas, el desarme de las Lefis, el ajuste monetario y las tasas récord del 190% anual en descubiertos empresariales delinearon un marco donde la especulación desplazó al crédito productivo y la confianza se volvió un activo escaso. Más que una amenaza externa o un riesgo de corto plazo, la inestabilidad cambiaria refleja el costo interno de un programa que priorizó la ortodoxia monetaria por sobre la reconstrucción de un horizonte económico sostenible.

Con información de Página 12

Publicado en lanuevacomuna.com

Deja un comentario


Soporte Wordpress por Efemosse y Alipso