El gobernador volvió a endurecer su discurso contra Milei para afirmarse en la escena nacional. Sin embargo, antes busca ordenar el PJ bonaerense y avanzar con la habilitación de las reelecciones indefinidas de los intendentes.
La intención de Axel Kicillof de construir un espacio nacional “amplio y federal” volvió a quedar expuesta durante su gira de esta semana por la Costa Atlántica, donde apuntó reiteradamente contra el rumbo económico del gobierno de Javier Milei. “Necesitamos que esta política económica cambie, no hay forma de que se recupere el empleo, la industria y los salarios”, afirmó desde Villa Gesell. En su círculo cercano aclaran, no obstante, que el paso inicial de ese proyecto pasa por consolidar un PJ bonaerense —la principal estructura política del país— que acompañe la gestión provincial y no funcione como un freno interno. Como ocurrió en las discusiones recientes por el cierre de listas, en La Plata dan por hecho que se arribará a algún tipo de entendimiento entre el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y La Cámpora para evitar una interna indeseada. Claro que esa unidad forzada deberá responder a la conducción del gobernador; de lo contrario, el escenario será de competencia abierta.
Durante el verano, Kicillof multiplicará sus apariciones públicas con el objetivo de impulsar los destinos turísticos bonaerenses en una temporada marcada por dificultades. “Trabajamos para que la temporada resista a las políticas económicas que destruyen el turismo local”, remarcó. El eje del mensaje seguirá siendo la contraposición con el Gobierno nacional, que a su vez intenta llevar la confrontación al terreno de las redes sociales, donde se siente más cómodo. Ese cruce profundiza la polarización política. Según la última medición de la consultora Opina Argentina, Kicillof encabeza la imagen positiva dentro del peronismo y, en el ranking general, sólo es superado por Milei y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Por ahora, no asoma dentro del peronismo otro armado nacional que dispute el lugar que busca ocupar el gobernador bonaerense. Eso no implica, sin embargo, que el camino esté despejado. Ese fue uno de los ejes del encuentro del MDF en Gesell, donde coincidieron en que no resulta aceptable que el PJ bonaerense y la red de intendentes no sean el principal respaldo del proyecto político provincial. Las internas partidarias están previstas para el 15 de marzo, con el 8 de febrero como fecha límite para la presentación de candidaturas. El diálogo interno permanece en pausa, aunque suele reactivarse en la recta final, como ya ocurrió en anteriores cierres de listas que parecían destinados al fracaso y terminaron en acuerdos de último momento.
Dentro del Movimiento Derecho al Futuro crecen los apoyos para que la vicegobernadora Verónica Magario asuma la presidencia del PJ bonaerense que dejará Máximo Kirchner. También figuran entre las alternativas el intendente platense Julio Alak y el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis. Todos son dirigentes cercanos a Kicillof, con peso propio y buen vínculo con el espacio de Cristina Kirchner. En el caso de Magario, hay un elemento adicional que facilita un consenso más amplio: no puede competir por la gobernación en 2027, lo que atenúa eventuales resistencias internas frente a otras figuras.
Desde La Cámpora impulsan opciones diferentes. Una de ellas es la de un intendente con llegada a todos los sectores, como el jefe comunal de Lomas de Zamora, Federico Otermín, una figura que genera reparos en La Plata por su relación personal con Máximo Kirchner. Otra alternativa en danza es la conformación de una mesa de negociación más extensa, donde la discusión por la conducción del PJ incluya otros temas sensibles, entre ellos el proyecto para habilitar las reelecciones indefinidas de los intendentes, una prioridad para el MDF. De los 52 jefes comunales peronistas que no podrían reelegir en 2027, la mayoría responde al gobernador. El contundente resultado electoral de septiembre ratificó su peso territorial y su capacidad para aportar votos al proyecto político de Kicillof.
“Es una locura que el peronismo le regale a La Libertad Avanza el poder territorial de los intendentes”, advertía un dirigente de peso del MDF. Sin embargo, ni La Cámpora ni el Frente Renovador parecen dispuestos a acompañar esa iniciativa, lo que abre un escenario de negociación más complejo. “No está claro cuál es la estrategia de ellos, porque oponerse también va a molestar a sus propios intendentes”, agregaba la misma fuente. La ley que permitiría las reelecciones debería tratarse este año, al igual que la que habilitaría la reelección indefinida de los legisladores, que ya cuenta con media sanción.
La diputada María Teresa García, referente cercana a CFK, puso en palabras el malestar del cristinismo al señalar que “los vemos apurados y le están errando realmente si quieren jugar de esa manera”. La incomodidad frente al creciente nivel de autonomía de Kicillof también se explica por la ausencia de una figura nacional con capacidad real para disputarle ese lugar. Los senadores Eduardo “Wado” de Pedro, Sergio Uñac y Gerardo Zamora, mencionados en distintos momentos como posibles candidatos, hoy no aparecen en carrera ni muestran intención de lanzarse. Sergio Massa, en tanto, quedó muy debilitado por su asociación con los altos niveles de inflación durante el gobierno de Alberto Fernández y por su prolongado silencio público en los últimos dos años.
“Axel ya empezó a mostrar su conducción cuando desdobló las elecciones, en la negociación de las listas y al sacar el Presupuesto y el endeudamiento en la Legislatura”, explicaba un integrante del gabinete que participó del encuentro en Gesell. “Ahora tiene este último episodio, con la definición de la nueva conducción de PJ, para terminar de ordenar al peronismo de la Provincia detrás de su liderazgo”, completó. Superada esa instancia, el gobernador quedaría en mejores condiciones para avanzar en la discusión nacional y comenzar a recorrer el país, extendiendo el armado del Movimiento Derecho al Futuro. La directiva a sus referentes fue abrir el diálogo no sólo con los distintos sectores del peronismo, sino también con dirigentes y espacios externos al partido que se oponen a Javier Milei.
En el entorno de Kicillof sostienen que en los próximos meses la situación social tenderá a agravarse, con una economía estancada, una industria en retroceso y un mercado laboral cada vez más precario. En ese escenario, creen que crecerá la demanda de una alternativa al modelo libertario y que el peronismo debe mostrarse activo, con el gobernador bonaerense como principal referencia nacional, articulando con gobernadores, intendentes, sindicatos y organizaciones sociales. “Es el único que puede reunir a todos los sectores detrás de un modelo diferenciado al de Milei, con un mensaje de Estado presente y políticas públicas activas”, señalan desde su entorno.
Con información de El Destape
Publicado en lanuevacomuna.com