La comunidad educativa del Complejo Jesuita Cardiel volvió a movilizarse para exigir condiciones dignas en uno de los espacios formativos más importantes del distrito. El predio, donde funcionan el Instituto Superior de Formación Docente y Técnica N° 31 y la Escuela de Artes Orillas del Quequén, continúa bajo la órbita de Vialidad Nacional. La falta de respuestas mantiene el abandono, la inseguridad y el malestar entre quienes estudian y trabajan allí.

Desde hace más de diez años, docentes, estudiantes y directivos reclaman el traspaso del predio a la Provincia de Buenos Aires. “Convocan los centros de estudiantes del Instituto y de la Escuela de Artes Orillas del Quequén a reclamar por los continuos hechos de inseguridad que vive el complejo y también actos de vandalismo frecuentes como rotura de vidrios, pintadas, robo de motos y bicicletas, algo que en el último tiempo ocurre semanalmente”, explicó Florencia Rafagheli, directora del Instituto 31.
Cada nuevo ataque renueva la sensación de impotencia. “Después de la última reunión con la UEGD, donde participaron autoridades distritales y del Consejo Escolar, se produjo la rotura de 15 vidrios. Por eso también la indignación de estudiantes que, después de marchar, ven que todo sigue igual. Si bien están empezando a cortar el pasto y a reparar algunas luminarias, la situación sigue siendo la misma. Todos los domingos a la noche o lunes a la mañana nos enteramos que algo pasó”, agregó.

El deterioro edilicio, la falta de iluminación y la ausencia de seguridad convierten al lugar en un espacio riesgoso. “Nuestra idea es que el lugar sea habitable, donde se pueda disfrutar de un entorno hermoso, pero desde el estado en el que está realmente se vuelve peligroso. Queremos que pueda ser un espacio educativo que se use para estudiar, compartir y dialogar”, señaló Rafagheli.
Por su parte, Sol, estudiante de la Escuela de Artes Orillas del Quequén, destacó la continuidad del reclamo y la participación colectiva: “Nos movilizamos y convocamos en el ingreso del predio con la idea de seguir con el plan de lucha. Ambos centros de estudiantes, auxiliares, directivos, estudiantes y docentes participamos. Quizás mucha gente no sabe lo que es estar ahí todo el día: es un predio educativo con muchas instituciones y muy importante para la comunidad.”
El pedido apunta a una intervención concreta del Estado provincial para concretar la transferencia del predio o, en su defecto, que Vialidad Nacional asuma responsabilidades. “Necesitamos luces, cámaras y cerramiento. El cerramiento es clave porque al no estar delimitado el acceso es directo con el puente y la ribera. No es tanto una cuestión de presencia policial, sino de que Provincia se haga cargo del predio y que el expediente con Vialidad Nacional avance”, planteó la estudiante.
La comunidad educativa insiste en que el Cardiel es mucho más que un espacio físico. “Queremos discutir las posibilidades reales de lo que se pueda hacer en el predio, darle más identidad, cuidarlo y ver qué se puede proyectar. Es un espacio fundamental para el distrito y mucha gente viene a estudiar. Hay que darle el valor que se merece”, sostuvo Sol.
La movilización incluyó intervenciones artísticas de música, teatro y artes visuales, además de una nueva convocatoria para el viernes 14 a las 11.30, cuando marcharán desde el predio hasta la Municipalidad bajo la consigna “Dignidad para estudiar”.
“Estamos contentas con la buena voluntad de la gente y agradecidos con quienes se acercaron y apoyan una lucha que tiene más de diez años. No va a parar hasta que lo que queremos suceda”, afirmó la estudiante.
Mientras tanto, el predio sigue bajo la responsabilidad de Vialidad Nacional, lo que limita las soluciones. “Esta situación exige una presencia del Estado muy fuerte y acciones que atiendan lo urgente y lo estructural, como la situación legal del predio, que todavía no pudimos pasar a la Provincia”, explicó Rafagheli.
El reclamo, que sintetiza más de una década de lucha, se repite en una frase que ya es bandera: “Dignidad para estudiar y trabajar.”
Con información de Nden