Milei busca mostrar resultados ante Trump.
En la provincia de Buenos Aires, el peronismo se encamina a obtener por primera vez en dos décadas un triunfo clave en una elección legislativa. La Libertad Avanza (LLA) continuará siendo una fuerza con peso reducido, aunque logrará ocupar bancas que históricamente correspondían al PRO y a la UCR.
La votación de este domingo funciona como un plebiscito. El propio Javier Milei instaló la idea de que se trata de un balotaje, “a todo o nada”.
Como un equipo que espera el final del partido sin piernas ni aire, así llega el oficialismo a esta elección. A comienzos de año, en la Casa Rosada se hablaba de una victoria contundente. Hoy, en cambio, el escenario es otro: Fuerza Patria se perfila para imponerse en la provincia de Buenos Aires después de 20 años. Incluso los distritos considerados favorables para el oficialismo —Córdoba y Santa Fe— presentan riesgos.
La noche del domingo difícilmente se mencione la pérdida de alrededor de 20 puntos respecto del balotaje de 2023, cuando Milei obtuvo el 56 por ciento. Sin embargo, fue el propio Presidente quien definió esta elección como una segunda vuelta simbólica.
Lo que en los primeros meses se proyectaba como un derrumbe del peronismo podría traducirse finalmente en la pérdida de un número acotado de senadores (entre 3 y 5) y algunos diputados. La Libertad Avanza seguirá siendo minoritaria, aunque ocupará espacios legislativos que pertenecían a la alianza cambiemista.
El deterioro económico explica buena parte del retroceso del gobierno libertario: salarios congelados, familias sin capacidad de sostener gastos básicos, caída del consumo, tarifas en alza. A esto se suman los escándalos que se acumularon: la estafa de Libra, el “3 por ciento” en el área de Discapacidad, el financiamiento narco atribuido a José Luis Espert. La inestabilidad cambiaria de las últimas semanas también complicó la escena y generó pérdidas para Donald Trump, mientras que las disputas internas derivaron en renuncias de ministros en plena cuenta regresiva electoral. Un hecho casi sin precedentes.
Milei llega jadeando, apostando a un resultado que pueda presentar como empate o leve ventaja frente a su principal sostén externo: la Casa Blanca.
Veinte años después
Todo indica que Fuerza Patria obtendría el triunfo en Buenos Aires, donde vota el 37 por ciento del padrón nacional. Es un peso electoral que no tiene comparación con ningún otro distrito: el segundo, Córdoba, apenas representa el 8 por ciento.
Las encuestas mencionan diferencias posibles de entre 6 y 9 puntos. La elección del 7 de septiembre ya había mostrado un desempeño mejor al esperado para el peronismo, impulsado por la estructura territorial de los intendentes. Queda por ver si se repite un cierre similar.
El gobierno llega golpeado por las últimas semanas: inestabilidad del dólar, errores de comunicación y el efecto negativo del caso Espert. No está claro cuánto rendirá la campaña de LLA del “póngale una marca al pelado para votar al colorado”, teniendo en cuenta que en el cuarto oscuro la cara que figura es la de Espert.
En términos sociales, la base del malestar es concreta: el derrumbe de la construcción —con pérdida de changas— y el impacto de tarifas, especialmente en el transporte. El boleto subió un 852 por ciento, muy por encima de la inflación y de los salarios.
Córdoba y Santa Fe
Ambas provincias representan alrededor del 8 por ciento del electorado cada una.
En Córdoba, gran parte de los sondeos dan ventaja a Juan Schiaretti (Provincias Unidas) sobre Gonzalo Roca (LLA). Hace cuatro meses, se proyectaba allí un voto libertario superior al 50 por ciento, por lo que se impone cautela.
En Santa Fe, la elección está abierta: Fuerza Patria (Caren Tepp), LLA (Agustín Pellegrini) y Provincias Unidas (Gisela Scaglia) aparecen dentro del margen de error.
Otros territorios
En la Ciudad de Buenos Aires, LLA aparece al frente, aunque lejos de los niveles históricos del PRO. Patricia Bullrich será candidata al Senado. La diferencia con Mariano Recalde (Fuerza Patria) sería más acotada que en otras elecciones.
En Mendoza, el acuerdo LLA–Cornejo también inclinaría la balanza.
En Salta, LLA capitaliza la división del peronismo.
Disputas inesperadas
Entre Ríos, Chaco, Santa Cruz, Chubut y San Luis, que se proyectaban accesibles para LLA, hoy muestran escenarios competitivos, con posibilidades de triunfo para variantes provinciales del peronismo o fuerzas aliadas.
Distritos prácticamente definidos
Tucumán aparece con una ventaja muy amplia para el peronismo. Situaciones similares se dan en La Pampa, Formosa, Catamarca, La Rioja y Río Negro, donde la candidata de LLA se desplomó tras denuncias por vínculos narcos.
También se proyectan derrotas de LLA en San Juan, Corrientes, Santiago del Estero y Misiones.
Balance general
Se estima que LLA podría ganar entre 6 y 7 de los 24 distritos. En términos legislativos, absorberá bancas que antes ocupaban el PRO y la UCR. El peronismo perdería algunas en el Senado, pero seguiría siendo la bancada más numerosa.
En votos totales, el escenario previo sugiere paridad entre peronismo y LLA, con Provincias Unidas en torno al 10-12 por ciento y la izquierda por debajo del 5.
Más allá de cómo se repartan los resultados, el dato estructural es claro: la caída del gobierno está asociada al deterioro económico. Lo que en mayo parecía una elección cómoda se convirtió en un terreno incierto. El presupuesto enviado al Congreso prevé más importaciones que exportaciones para los próximos años, lo que confirma la ausencia de un proyecto productivo. El gobierno apuesta a créditos e inversiones financieras, sin un plan para recomponer empleo ni mejorar ingresos.
Con información de Página 12
Publicado en lanuevacomuna.com