A ocho meses de haber asumido la presidencia, Javier Milei todavía no logró ser recibido por su par estadounidense en el Salón Oval. El encuentro con Donald Trump es una obsesión dentro de la Casa Rosada, que apuesta a concretarlo en agosto. Mientras tanto, el Gobierno argentino difundió un anuncio con tono celebratorio sobre la futura inclusión de Argentina en el Programa de Exención de Visado (VWP), aunque sin plazos ciertos ni garantías de cumplimiento.
La declaración firmada este lunes por Milei y la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, apenas constituye una intención. De hecho, fue la propia funcionaria norteamericana quien, horas después y en un acto en Campo de Mayo junto a Patricia Bullrich, aclaró que “sería muy difícil que sea en menos de un año”. Por su parte, el comunicado oficial del Departamento de Seguridad Nacional estadounidense habla directamente de “los próximos años”.
Desde la administración de Trump se insiste en que los países interesados en acceder al programa deben cumplir con exigentes criterios de seguridad y protocolos de reciprocidad. La carta de intención firmada con Argentina, según ese mismo texto, «refleja el respaldo y el compromiso del Departamento de Seguridad Nacional de trabajar con Argentina mientras se prepara cuidadosamente para cumplir con los criterios de elegibilidad en los próximos años».
En el entorno de Milei asumen que el proceso será largo y complejo. «No va a ser automático», admiten en Balcarce 50. Reconocen que habrá auditorías y controles, y que el ingreso al programa —si es que finalmente se concreta— no ocurrirá en el corto plazo. A pesar de ello, el oficialismo difundió la noticia como si el nuevo régimen migratorio estuviera a punto de implementarse.
El viaje que Milei proyecta a Estados Unidos tiene como objetivo principal la ansiada foto con Donald Trump, ausente desde el inicio de su gestión. El primer intento ocurrió en abril, cuando el mandatario argentino viajó a la convención conservadora CPAC en Mar-a-Lago, pero el encuentro con Trump no se concretó. El fallido se saldó con críticas internas por el costo del desplazamiento, que no arrojó ningún resultado.
Fue precisamente en aquella visita a Mar-a-Lago donde Milei conoció a Peter Lamelas, designado por Trump como futuro embajador en Buenos Aires. Aún resta la confirmación del plácet por parte del Senado estadounidense. En el Gobierno apuestan a que la bilateral con Trump se concrete antes de que Lamelas asuma formalmente.
El anuncio sobre la visa forma parte de una estrategia comunicacional recurrente del oficialismo: presentar en redes y en medios oficialistas avances que todavía no están ni cerca de concretarse. En este caso, se trata de un proceso que, de acuerdo al propio gobierno de Estados Unidos, podría extenderse durante varios años.
Con información de El Destape
Publicado en lanuevacomuna.com