“Quieren concretar la amenaza de cárcel o bala”, advierte Alexia Abaigar, quien lleva casi tres semanas privada de su libertad. Primero estuvo en el penal federal de Ezeiza y actualmente cumple prisión domiciliaria con tobillera electrónica. La justicia la acusa de delitos equiparables al terrorismo, en una causa bajo secreto de sumario que, según denuncia, busca disciplinar a la militancia política.
Abaigar relató a Página/12 detalles del operativo con el que fue arrestada: desde el intento de secuestrar de su vivienda un póster de Eva Perón y el libro Sinceramente, de Cristina Fernández de Kirchner, hasta un traslado policial filmado dos veces “para que se le vea la cara”.
“Esto es una locura, un mamarracho jurídico, un montaje total. Y cuenta con la complicidad de los medios, porque lo están usando para perfilar a un candidato para las próximas elecciones, eso lo tengo clarísimo”, sostiene. “¿Cuál es el límite de esta avanzada sobre derechos? ¿O de una jueza para congraciarse con el gobierno de turno?”
La jueza Sandra Arroyo Salgado rechazó una excarcelación que había sido concedida por la Cámara de Apelaciones de San Martín y le impuso una caución de 30 millones de pesos, una suma imposible de afrontar para Alexia y su familia. Sus abogados calificaron la medida como “una violación directa al fallo de la Cámara”.
El expediente judicial continúa bajo secreto de sumario, aunque fragmentos del mismo habrían sido filtrados a medios afines al oficialismo. De hecho, Abaigar se enteró de los cargos en su contra —que incluyen “atentado” y “asociación ilícita”— mientras miraba un programa televisivo de Luis Majul en prisión. Había estado cinco días incomunicada.
El origen del caso remite a una protesta frente al domicilio del diputado José Luis Espert, donde aparecieron pasacalles y excrementos. Alexia niega cualquier participación. “No hay delito. En Ezeiza ni siquiera sabían de qué me acusaban”, cuenta. “Me enteré por televisión.”
Durante el allanamiento en su casa, dice, los oficiales intentaron incautar objetos personales ligados a su militancia. “Un oficial agarró un póster de Evita, un cuadernillo de La Cámpora y el libro Sinceramente, y dijo: ‘Jefa, ¿esto también era?’”. Fue un vecino testigo —“a quien no conocía”— quien cuestionó el procedimiento: “Nunca pensé ver algo así, no sabía que era delito ser militante político”, dijo el hombre.
También fue detenida su madre, Eva Pietravallo, de 70 años, quien no milita ni tiene antecedentes. El único vínculo que la unía a la causa era haber tramitado una cédula azul del auto de su hija, años atrás. “A ella se la llevaron de madrugada. Estaba aterrada, ni siquiera sabía quién era el diputado que la denunciaba”, relata Alexia.
La propia detenida sugiere que el operativo estuvo montado como un espectáculo mediático. “Me filmaban todo el tiempo. Incluso repitieron el traslado para que se me viera la cara. Ahí entendí que esto no era un protocolo, sino una puesta en escena”, señala.
La gravedad de la acusación contrasta con la falta de pruebas. “Les decía a los oficiales: no hay delito, no hay carátula. Dejaban el formulario vacío porque ni ellos sabían qué poner”, explica. “Después me trasladaron con cadenas al piso del patrullero, escoltada por varios vehículos, como si fuera una escena de película. Fue un traslado riesgoso y humillante”.
Para Alexia, el proceso judicial es una forma de amedrentamiento político. “Quieren concretar la amenaza de ‘cárcel o bala’. Parece que por militar te toca una cosa o la otra. Y eso tiene un efecto sobre quienes recién se acercan a la política, sobre los más pibes. Buscan generar miedo, instalar la idea de que hay que callarse.”
En la misma causa también fue detenida Eva Mieri, a quien Alexia considera víctima de una operación calcada: “Los mismos pasos, los mismos días, el mismo modus operandi”. Para ambas, asegura, la detención es un castigo a su militancia. “Tengo claro que esto es por mis ideas. Casi todas las detenidas somos mujeres. Pero en vez de sentir miedo, siento que más que nunca hay que frenar esta crueldad”, concluye.
Con información de Página 12
Publicado en lanuevacomuna.com