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ELECCIONES 2025

El impacto de la participación electoral en Buenos Aires: ¿quién se beneficia si la gente no va a votar?

Analistas políticos observan con atención las elecciones de septiembre y octubre en la provincia de Buenos Aires, y alertan sobre un fenómeno que podría resultar determinante: la baja participación del electorado. La condena a Cristina Fernández de Kirchner y la crisis económica también aparecen como factores clave en el escenario político bonaerense.

La preocupación por una eventual caída en la participación ciudadana crece a medida que se acercan los comicios provinciales. A fines de la semana pasada, la jueza Hilda Kogan, presidenta de la Suprema Corte bonaerense, manifestó su inquietud al respecto. Y distintos consultores coinciden en que la asistencia a las urnas será un factor crucial este año.

Tres especialistas consultados por Buenos Aires/12 —Marina Costa (Analogías), Facundo Nejamkis (Opina Argentina) y Santiago Giorgietta (Proyección)— analizaron los posibles efectos del ausentismo y los desafíos particulares de las elecciones en la provincia, que se desarrollarán en dos fechas: el 7 de septiembre, para cargos provinciales y municipales, y en octubre, con la elección de legisladores nacionales bajo el nuevo sistema de boleta única.

Menor concurrencia y sectores afectados
Giorgietta subrayó que los sectores populares son los que más están dejando de votar, una tendencia que ya se observó en Santa Fe, donde en las últimas elecciones votó apenas el 52% del padrón, el nivel más bajo desde 1983. Algo similar ocurrió en la Ciudad de Buenos Aires, con una participación de apenas 53,3%, muy por debajo del promedio histórico que ronda entre el 69% y el 85%.

Nejamkis diferenció el impacto de la elección provincial de septiembre respecto de la nacional de octubre: “Me preocupa más la elección de septiembre porque puede haber una caída de la participación importante. No es siquiera una elección de distrito único, sino que es de ocho secciones electorales separadas, con candidatos de poca relevancia en términos de conocimiento popular. No me imagino una elección en la que vote más del 55 por ciento del padrón electoral”.

También explicó que será difícil comparar resultados con otros años, ya que es la primera vez que la provincia desdobla la elección. Para octubre, sin embargo, se muestra más optimista, al tratarse de una elección de mayor peso político y difusión mediática.

¿A quién perjudica el ausentismo?
El impacto del ausentismo no parece beneficiar a ninguna fuerza en particular. Giorgietta cree que tanto el peronismo como La Libertad Avanza podrían verse afectados: “Hay un sector de la LLA que eligió confiar en el 2023 en Javier Milei y fueron los principales agredidos por las políticas económicas de este gobierno. Entonces, los desencantados de Milei, que se sintieron parte del peronismo en otras épocas, serían parte de los que hoy no están motivados en votar a ningún candidato”.

Nejamkis coincide: “Si la merma es mucha, afectará a las dos fuerzas por igual”, y señala dos causas principales: por un lado, un descenso sostenido de la participación desde 1983, debido a que “la gente percibe que su voto no es significativo”; y por otro, una crisis de representación agravada desde la llegada de Milei. “Es un emergente de la crisis de representación que surge de una especie de 2001 institucionalizado», afirma. Y define el fenómeno como “un que se vayan todos, pero a través de los votos, por eso la gente cambió la política tradicional por un panelista de televisión”.

Agrega además que esa crisis sigue latente: “La reconciliación de la sociedad con la política depende de cómo Milei gobierne. Si logra acercar a la gente, habrá una mejora en la representación. Si no lo hace, la crisis se profundizará”.

Dos tipos de desencantados
Desde Analogías, Costa detalla quiénes son los votantes desmotivados: “Hay dos fenotipos, mujeres humildes del conurbano, tendencialmente votantes del peronismo, que están disgustadas por la situación económica de hace años. El otro es un votante de clase media que votó a Milei y hoy se ve afectado por las políticas que está llevando adelante LLA”.

Según Costa, en sus estudios también se observa un fuerte ausentismo entre la “oposición menos representada”, es decir, votantes cercanos al peronismo que hoy no se sienten convocados por ninguna alternativa. Sin embargo, aclara que, al menos en Santa Fe, “la desafección fue horizontal”, perjudicando a todos los espacios por igual.

Condena a CFK: efecto rebote en el peronismo
La sentencia judicial contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner también modificó el tablero electoral. Los tres consultores coinciden en que sirvió como catalizador para una eventual reunificación del peronismo. “Fue un aliciente para que el peronismo encuentre puntos de contacto para ir unido”, señala Nejamkis.

Según el director de Opina Argentina, en el corto plazo la condena sirvió para reconfigurar alianzas, pero en el mediano plazo “la competencia por el liderazgo se mantendrá vigente”, ya que el espacio deberá encontrar una figura capaz de representar el legado kirchnerista y, al mismo tiempo, ganar elecciones.

Costa observa que la militancia peronista “se volvió más expresiva” tras la condena, y que eso podría traducirse en un flujo de votos renovado: “Las bases se activaron a raíz de la condena y horizontalmente puede lograr interpelar a más gente en los ámbitos naturales como el barrio o los clubes”.

Para septiembre, donde se juega una suerte de “falsa PASO” previa a octubre, Costa prevé un escenario competitivo para un peronismo unido. Nejamkis también ve una elección reñida: “Si hay unidad en el peronismo, es competitivo, pero se le va a hacer difícil ganarle a una alianza entre LLA y el PRO”.

Qué preocupa a los bonaerenses
Consultados sobre las demandas sociales, Giorgietta enumera tres problemas principales relevados por Proyección: “Más del 50% de los encuestados nos dice que su principal problema es comprar la comida, luego el costo de las tarifas, y en tercer lugar el endeudamiento familiar para llegar a fin de mes, que es una novedad”.

En cuanto al empleo, el 25% de los consultados expresó preocupación por la pérdida del trabajo o la posibilidad de quedarse sin él. Nejamkis, por su parte, observa que las prioridades de la población cambiaron respecto a 2023. “La inflación ya no es la principal preocupación. Ahora aparece en quinto lugar, superada por el desempleo, la corrupción y la inseguridad”, afirma.

Desde Analogías, Costa confirma que la baja de ingresos y el desempleo lideran las preocupaciones, seguidos por la seguridad, la corrupción y, en un tercer nivel, la educación y la salud.

Giorgietta concluye con una advertencia: “Hoy no hay una dirigencia que hable claro de los problemas de la gente ni de las soluciones. Si se quiere expulsar a la motosierra de la provincia, hay que construir un discurso honesto y dejar atrás las candidaturas testimoniales”.

Nejamkis cierra con una reflexión sobre el rol de las redes sociales: “Funcionan como caja de resonancia y alimentan el debate, pero no reemplazan un proyecto. Primero hay que tener un modelo de provincia y de país, y luego traducirlo a los distintos formatos. No es al revés”.

Con información de Página 12

Publicado en lanuevacomuna.com

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