Estuvo privado de su libertad por casi doce horas. El jefe de la Policía Federal reconoció que la orden vino directamente del presidente y la ministra Bullrich.
Durante la madrugada del domingo, fue liberado el dirigente del Frente Patria Grande, Juan Grabois, luego de permanecer detenido por aproximadamente doce horas. Según reconoció públicamente el titular de la Policía Federal, Luis Alejandro Rolle, el arresto obedeció a «instrucciones del presidente Javier Milei y de la ministra Patricia Bullrich», lo que refuerza las denuncias de arbitrariedad e intencionalidad política en la detención.
A su salida, Grabois apuntó directamente contra el gobierno de Milei y la cartera de Seguridad, calificando el procedimiento como una medida «ilegítima». La propia Bullrich no negó esta intencionalidad: “Que la gente sepa que con nosotros no se jode. Es el mensaje para todos los que son militantes que quieran aprovecharse de estas situaciones”.
Durante su liberación, Grabois relató las condiciones degradantes que observó durante su encierro: “Le agradezco mucho a Patricia Bullrich la posibilidad de esta experiencia de lo que pasa en una alcaldía. La forma en la que trabaja el personal de seguridad es inhumana (…). Estoy hablando de personal policial, no de los internos. No tienen sistema, es todo manual, computadoras del año 84”, expresó. Y agregó que estas son cuestiones que se propone transformar “cuando sea presidente”.
“Una causa genérica, sin imputación clara”
El dirigente social denunció que no se le atribuyó una acusación concreta: “No tengo una imputación específica. Hay una imputación genérica que le hacen a un número indeterminado de personas”, explicó, refiriéndose a la protesta en el Instituto Perón, recientemente clausurado por el gobierno nacional.
Sobre ese hecho, aclaró que se trató de una “permanencia pacífica” para exigir el respeto por “la memoria histórica” y repudió “la actitud dictatorial del gobierno de Milei, particularmente Patricia Bullrich, que es una mujer muy perversa”.
Bullrich ratificó el accionar represivo
La ministra Bullrich sostuvo que la detención respondió a la ocupación del edificio y que se trató de una decisión política para “poner un límite” a las acciones de militancia. “El mensaje es en cabeza de Grabois, pero es para todos los militantes que quieran aprovecharse de estas situaciones”, afirmó en diálogo con Radio Rivadavia. Y remató con un tono amenazante: “El que las hace, las paga”.
En la misma entrevista, la funcionaria sostuvo que el Estado no financiará espacios del peronismo como el Instituto Juan Domingo Perón y defendió la clausura del lugar.
“No nos va a desviar la atención lo que diga Juan Grabois”, expresó ante las denuncias del dirigente sobre el estado de las dependencias policiales.
Una detención con fines ejemplificadores
La represión tuvo lugar en el barrio porteño de Recoleta, cuando Grabois y otros militantes ingresaron al edificio ubicado en Austria 2593 con el objetivo de “recuperar del odio gorila la antigua residencia de Perón y Evita”. Desde sus redes sociales, el dirigente había convocado a la ciudadanía a acercarse para resguardar el lugar. Poco después, un operativo con unos 50 efectivos lo rodeó y procedió a su detención con escudos, cascos y escopetas.
En un video que se viralizó rápidamente, se observa a Grabois siendo reducido por la Policía. Minutos después escribió: “Meteme preso Milei, pero la bandera argentina no me la sacás”, junto a una imagen desde el interior de un vehículo policial.
Organismos de derechos humanos denunciaron la represión
Desde la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), se denunció el accionar violento y se exigió la inmediata liberación de los detenidos: “BASTA DE REPRESIÓN”, publicó el organismo.
Grabois fue trasladado a la Superintendencia de Investigaciones Federales en Villa Lugano, donde se lo acusó de «usurpación» de un edificio público. La causa quedó en manos del juez federal Sebastián Ramos y del fiscal Carlos Rívolo.
Desde su entorno, comunicaron que el dirigente se encuentra bien y transmitió un mensaje: “Las verdaderas víctimas son los excluidos, los pibes sin hospital, los viejos sin remedios (…) En un país donde desaparecieron a una generación, no hay que llorar por una detención. Es un orgullo que el gobierno de Milei nos meta presos por defender el legado peronista y la identidad nacional”.
Apoyo en las calles
Cerca de las 19, decenas de personas se movilizaron hacia la Superintendencia en reclamo de la liberación de Grabois y los demás detenidos. “¡Largá a los pibes, la puta que te parió!”, coreaban los manifestantes.
Un acto simbólico de resistencia
Horas antes de su detención, Grabois había grabado un mensaje desde el balcón del Instituto: “Hace minutos la juventud del movimiento nacional recuperó del odio gorila la antigua residencia de Perón y Evita”, declaró. “Aquí los antecesores de este gobierno tiraron sus bombas asesinas hace 70 años y el gobierno estafador destruyó las estatuas de nuestros próceres hace 7 días”, denunció, visiblemente conmocionado por el vaciamiento simbólico que representa el cierre del histórico instituto.
La Nueva Comuna