Cada vez más municipios se declaran en emergencia económica y el panorama se agrava, generando preocupación entre los intendentes por el cumplimiento de obligaciones salariales, especialmente el aguinaldo.
La declaración de emergencia implica un paquete de medidas de ajuste que incluye la suspensión de aumentos salariales, el freno al ingreso de nuevos empleados y la eliminación de horas extra.
Desde diferentes fuerzas políticas, jefes comunales coincidieron en que el escenario crítico está vinculado directamente a la caída de la actividad económica, que a su vez reduce los fondos de coparticipación, derrumba la recaudación de tasas municipales y se ve agravado por la suba constante en los costos de funcionamiento.
Aunque la advertencia sobre la fragilidad financiera venía gestándose desde 2024, en los últimos días se multiplicaron las voces que visibilizan el déficit en las cuentas públicas y la necesidad de implementar recortes urgentes.
En Saavedra, Matías Nebot aplicó un recorte del 13% en los sueldos de funcionarios y concejales, y evalúa extender esa medida al resto del personal municipal. En Guaminí, José Nobre Ferreira dispuso el congelamiento salarial y la suspensión de asistencias sociales.
La situación también se volvió crítica en distritos como Villa Gesell, Pinamar y Nueve de Julio. La crisis golpea con más fuerza en el interior, donde la coparticipación llega a cubrir hasta el 75% de los recursos, aunque algunas comunas del Conurbano también comenzaron a reportar dificultades para afrontar pagos a proveedores.
«Los números son cada vez más justos. Puede que de cara al aguinaldo, se presente alguna dificultad», reconocieron desde el Foro de Intendentes de la UCR.
El intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, explicó que “percibimos en términos de coparticipación 500 millones de pesos menos en estos meses y bajó la cobrabilidad de tasas un 10%, con respecto a la media histórica del municipio, pasó del 60 al 50”, motivo por el cual decretó la emergencia. Entre las medidas adoptadas, incluyó el congelamiento de sueldos a funcionarios y la suspensión de nuevas contrataciones.
Además, evalúa limitar las horas extra, reducir alquileres de inmuebles y controlar el gasto en combustibles. “Se está empezando a sentir la crisis”, aseguró.
En Gesell, la situación se agrava por una temporada turística floja, especialmente en términos de consumo, lo que repercutió en el aumento del desempleo y en la demanda de asistencia social por parte de la comuna.
“La actividad turística se está cayendo a pedazos. Si esto sigue así y el Gobierno no toma ninguna medida con respecto al turismo, va a ser caótico”, advirtió.
En Nueve de Julio, la intendenta del PRO, María José Gentile, pidió al Concejo Deliberante declarar la emergencia económica, sumando recortes similares a los de Gesell y agregando la reducción de bonificaciones y la revisión de convenios, subsidios y contratos vigentes.
“Nueve de Julio atraviesa una crisis hídrica importante que nos obliga a redireccionar recursos para garantizar la conectividad rural y urbana, sin contar con el presupuesto necesario”, explicó Gentile, en referencia a las dificultades locales además del contexto nacional recesivo.
Durante el primer trimestre de 2025, la coparticipación federal a las provincias cayó un 19,4% en términos reales respecto al año anterior. En Nueve de Julio, a eso se le sumó una disminución del 15% en la cobrabilidad de tasas municipales.
Pinamar, también gobernado por el PRO, atraviesa una situación similar: el intendente Juan Ibarguren analiza ajustes debido a la fuerte caída de ingresos provenientes de coparticipación.
En Arrecifes, fuentes cercanas al intendente rintondista Fernando Bouvier afirmaron que “la situación económica es preocupante”, mientras que en Pergamino, entorno al jefe comunal Javier Martínez, crece la inquietud por una baja en la recaudación de tasas que ya alcanza el 10%.
En varios distritos, la caída en la recaudación por tasas llega hasta el 15% y los fondos de coparticipación muestran una retracción aún más pronunciada.
Desde el Foro de Intendentes radicales reiteraron que “los números son cada vez más justos”. “Puede que de cara al aguinaldo, se presente alguna dificultad”, insistieron.
En el ámbito provincial también se admite el deterioro financiero. “Hay municipios que vienen pagando en cuotas y están muy preocupados por el pago del aguinaldo”, sostuvo Carlos Bianco, quien calificó la coyuntura como una “situación tremendamente preocupante”.
En ese marco, Barrera, uno de los intendentes más alineados con el gobernador Axel Kicillof, impulsa la aprobación del proyecto enviado por el Ejecutivo bonaerense a la Legislatura para autorizar la toma de deuda por más de 1.000 millones de dólares. El 8% de esos fondos se destinaría a un fondo especial para los municipios.
“La Provincia está en la misma situación que nosotros. Veremos si en estos meses aprueban el endeudamiento, si se puede revertir algo con respecto a esos fondos”, sostuvo Barrera, quien además alertó sobre el aumento sostenido en la demanda de atención en los hospitales municipales.
“Todas las cuestiones que antes se resolvían con Desarrollo de Nación —pediatras, prótesis, medicamentos costosos que eran difíciles de conseguir— todo eso lo tenemos que salir a cubrir nosotros ahora”, concluyó.
Con información de La Política Online
Publicado en lanuevacomuna.com