ACTUALIDAD

A PROPOSITO DE FIN DE AÑO: ESTALLIDO NO ES REVOLUCION



Estallido no es revolución 


Por Juan Branz y José Garriga Zucal / COSECHA ROJA

Otro error recurrente al pensar los estallidos es entenderlos como el germen de una incipiente revolución.

Los saqueos son momentos de oportunidad. Significa tiempo, astucia, para imponerse en una escena adversa, de dominación y de acceso desigual a bienes materiales (con su añadidura simbólica). Los saqueos no hacen tambalear la estructura capitalista. Por lo contrario, la legitiman y la afirman.

La relación, decíamos, entre deseo y consumo se expresa en la forma más directa que podamos apreciar, sin mediación de dinero: voy al supermercado y me llevo lo que puedo y lo que quiero.

El deseo está modelado, fundamentalmente, por una industria cuya destreza es justamente, generar signos de distinción a cambio de la mayor rentabilidad posible. Pero además, el deseo está estructurado por biografías, por vidas vividas, muchas de ellas, por fuera de una lógica de intercambio más o menos democrático.

Penosamente los saqueos no se emparentan con la ruptura al modelo excluyentedel capitalismo. Ni busca, tampoco, una distribución más equitativa de los bienes en circulación.

El saqueo es el fugaz acceso a lo digno y, también, la aceptación-resignación de que mañana todo será igual. Pero es un mensaje, en forma de pedrada, que señala la existencia de los excluidos que siempre el sistema oculta debajo de la alfombra.

La potencialidad del saqueo se agiganta cuando aumenta la exclusión y la percepción de la desigualdad. Aquí radica el mensaje para los Estados en sus diferentes niveles: hay que incluir a los excluidos.

COSECHA ROJA

Deja un comentario


Soporte Wordpress por Efemosse y Alipso