Ocurrió en el CIC del barrio El Martillo
¿La explicación? La directora coordinadora de la Secretaría de Desarrollo Social, Viviana Araujo, había ordenado desalojar el espacio para instalar allí su oficina.
En consecuencia, a primera hora de este martes, se vaciaron los cuatro muebles que contenían los libros y, ante la falta de espacio, se optó por tirarlos en el patio. Según dijo la funcionaria, era una medida provisoria, quedarían allí hasta que un camión del municipio pasara a retirarlos; lo cual todavía no ocurrió.
Lo cierto es que la enorme pila de libros generó una profunda indignación a los vecinos que la veían desde la vereda. Incluso, algunos de los chicos que concurren al centro trataron de rescatar los textos que no habían resultado tan dañados por la llovizna intermitente que se registró durante las últimas horas. Sin embargo, el daño ya estaba hecho.
