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«Pepín»: la quiebra de Medefin, el salvataje a los Macri y la venganza contra jueces que lo procesaron

A finales de los 90, “Pepín” era asesor por ese bufete de Paul Clarke y representante de Socimer International Bank Limited, domiciliado en Bahamas y protagonista del escándalo que se entrelaza con la sociedad de valores aragonesa AVA, en España. Para la justicia, y por ello fueron enviados a juicio oral en el caso Medefin, “los directivos del BCRA, en acuerdo previo con Rodríguez Simón y (Alejandro) Olivera, convinieron y establecieron los términos bajo los cuales debía disponerse el instituto de exclusión de activos y pasivos privilegiados en el Banco Medefin UNB SA (…) Mediante la toma de esa decisión se habría beneficiado indebidamente a ciertos acreedores y perjudicado ilegítimamente a otros”, resaltó su procesamiento. Los beneficiados o estaban ligados al directorio del BCRA o eran allegados a los privados que intervinieron en la maniobra.

El 1 se octubre de 1996, Medefin “rescató” el 100% de las obligaciones negociables clase A y B de Socma Argentina SA (Grupo Macri) y las convirtió en cinco plazos fijos. Seis meses más tarde, el banco hizo lo mismo con 64 tenedores a los que se las convirtió un 50% en plazos fijos y otro 50% en aportes irrevocables. Esos plazos fijos resultaron “privilegiados” al momento de la liquidación de la entidad bancaria, tal como lo prevé la ley, estatus que no ostentan las obligaciones negociables que se sacaron de encima con esta maniobra.

En la causa hubo un peritaje lapidario en instrucción y hasta el propio “Pepín” reconoció que desde el BCRA le habían avisado la suerte que correría Socma si no le reconocían la calidad de “depositante” en Medefin. La Sindicatura alertó sobre las irregularidades que rodeaban la operatoria del holding de los Macri, iniciando un incidente de declaración de ineficacia concursal. Tres meses antes, Medefin suscribió un contrato con un consorcio de bancos para obtener un préstamo de u$s62 millones. Unos u$s19.250.000 fueron a Socimer, el que tenía como representante a Rodríguez Simón. Resulta que Socimer era el principal depositante de Medefin con u$s74 millones divididos en plazos fijos. Entonces era controlada por Socimer Finance Holding radicada en Ginebra, perteneciente al denominado Grupo André. A partir de 1998, fue liquidada judicialmente y Clarke fue su síndico liquidador. Socimer, con sus ruinosas inversiones había perjudicado a los jubilados y pensionados españoles de AVA y su suspensión es la que termina enviando a la quiebra a Medefin. Según el descargo de “Pepín”, lo que lograran recuperar no iría al bolsillo de los accionistas sino a los acreedores en Bahamas. Una vez que ayudaron a la caída del banco local como dueños del 96%, Socimer mutó a reclamar como un acreedor más, única vía para salvar un “mal negocio”. “Rodríguez Simón” también conocía las irregularidades que, por lo menos, se vinculaban con los tenedores de obligaciones negociables, habiendo referido el propio imputado lo acontecido respecto al caso de SOCMA”, subrayaron los camaristas. La justicia ubicó el 12 de mayo de 1998, en Miami durante una reunión con el consorcio de bancos acreedores y Rodríguez Simón el inicio del plan con el fin de “asegurar créditos a quienes tal vez por otra vía no los hubieran obtenido”. Toda la causa se diluyó en el tiempo. Pou y el directorio resultaron sobreseídos.

“Pepín” era de Champagnat y Macri del Newman, pero este negocio los pudo haber unido de por vida. Rodríguez Simón recaló como jefe de Gabinete de Espacio Público porteño que comandaba Juan Pablo Piccardo. Allí desplegó la corta vida de la UCEP y mantuvo fuertes internas con su jefe formal. José Torello era en enlace también entonces, junto a quien replicó el formato ya en el Gobierno Nacional a través de la “mesa judicial”. “Pepín” se fue dando un portazo pero no por el desaguisado de la UCEP sino por lo trabado de una licitación que diseño: la de mobiliario urbano que iba a concesionar la señalética, paradas de colectivos y demás material en toda la Ciudad. La ganadora fue Publicidad Sarmiento, de Orlando “Orly” Terranova, uno de los interesados en el desguace de Indalo –y cuyas comunicaciones en el peritaje principal que ordenó Servini dan cuenta de la secuencia de negociaciones-. Spinazzola, otra de las competidoras salió cruzar la licitación por amañada.

A quienes lo quieren escuchar, “Pepín” dice que confía en la solución política que podría ofrecerle Uruguay, para evitar la extradición. Allí trabaja con un poderoso estudio de abogados ligados al expresidente Julio María Sanguinetti.

Ámbito

Publicado en lanuevacomuna.com

 

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