El hecho ocurrió este mediodía en el conocido café Scala, donde se llevaba a cabo una clausura por incumplimiento de protocolos en plena crisis sanitaria.
Según fuentes oficiales, se constituyen dos inspectores en el bar mencionado anteriormente, y le llaman la atención al dueño que se encontraba sentado detrás de la barra, sin barbijo. Ante esta situación y la resistencia del dueño del lugar a acatar las medidas de precaución sanitarias que rigen en todo el país, los inspectores procedieron al labrado de un acta. Acto seguido el comerciante se niega a firmar el acta y la rompe en la cara de los inspectores, quienes manifestaron tener que trabajar en un contexto de insultos y agresiones por parte del personal del bar y la clientela.
Violencia injustificada
Cuando los inspectores se encontraban en retirada, el mozo de Scala se acerca por detrás y le propina un golpe de puño al inspector de apellido Quiñones, dejándole una lesión en la boca, por la cual fue derivado el hospital para atenderla. Los inspectores aseguran que Quiñones abandono el lugar con «la boca muy cortada».
Después del incidente, personal policial se apersonó en el lugar, y procedió al desalojo del mismo para que los inspectores pudieran realizar la clausura correspondiente.
Confusión y prepotencia
Inmediatamente después del hecho, trascendió un video mediante el cual un comerciante local intentaba viralizar el accionar de los inspectores municipales, que no estaban haciendo otra cosa más que su trabajo. Extraoficialmente se identificó al autor del vídeo, el empresario local Guillermo Sirimarco. El mismo habría amenazado luego a los inspectores municipales.
Publicado en lanuevacomuna.com