Jorge Alvaro: “Yo quiero defender el trabajo argentino y la producción argentina”

El actual presidente del Consorcio de Puerto Quequén compartió algunos conceptos respecto de la dinámica agroexportadora, dio algunas precisiones sobre la agenda de trabajo de la estación portuaria y de la proximidad del 24 de Marzo.


En una entrevista para LANUEVACOMUNA.COM , el presidente del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén Jorge Alvaro dio algunas precisiones luego de que el gobernador Axel Kicillof lo confirmara oficialmente en su cargo: días pasados su nombramiento fue publicado en el Boletín Oficial de la provincia, cerrando así cualquier
especulación respecto de su continuidad.

Alvaro sabe que ahora viene la época de planificar lo que viene. Se sabe que es necesario una serie de obras clave para el desarrollo de la estación portuaria. “La remoción de los nueve cascos hundidos, el acortamiento de la escollera norte son obras estimadads en 25 millones de dólares, la construcción del Puente Ezcurra en 6 millones de dólares y el soterramiento de la línea de alta tensión también estimado en 6 millones de dólares” detalló.

Alvaro rescata una alternativa de financiamiento que se pusiera en práctica en 2012: la creación de un fideicomiso para la obra de dragado. Precisamente, para las nuevas obras, el funcionario prevé la puesta en marcha de nuevos fideicomisos con aportes regulares de los privados y del propio Consorcio, a partir de la recaudación que deviene del movimiento de buques. “Lo que más tranquilidad me da para planificar es que no tenemos que salir a pedir recursos a la Nación o a la Provincia” remarcó.

El aporte del consorcio a la comunidad

Alvaro brinda un panorama sobre este tema y dice: “Hay obras del consorcio que generan poca mano de obra estable, como por ejemplo la construcción de un elevador o un silo. Pero hay que tratar de ir haciendo obras importantes para que sean ejecutadas con mano de obra local. Las Obras del Puente Ezcurra y el soterramiento de la línea de alta tensión demandan mucha mano de obra local por un periodo de dos o tres años y después se acaban. Pero el asunto es, si hay continuidad, las obras no se van a remitir al recinto portuario: Yo también sueño con el ferrocarril, o mejorar radicalmente el sistema de circulación de camiones. Yo creo que se acabó la era de las grandes fábricas con miles de operarios, cuando hablamos de la pesca por ejemplo, hace mas de 40 años había planta de fileteado con 40 mil empleados. No sé si eso va a volver. La Robotización, el trabajo a distancia y la tecnología van en la dirección de mayor productividad y menor mano de obra”.

Para Alvaro, la situación es clara: “Yo soy partidario de que el usufructuario de ciertas obras publicas tiene que aportar algo al momento de la construcción, porque es muy fácil hacer una ruta y después concesionar el peaje… el privado tiene que poner un esfuerzo financiero si es que va a intervenir.”

El puerto va a seguir creciendo aguas arriba del río Quequén, de manera que la pesca de hoy debería tener un desplazamiento de sus lugares históricos cien metros río arriba. Esto significa inversión en muelles con las instalaciones de servicio que tiene que tener un buen muelle. Ahora, si el puerto necesita el muelle porque necesita albergar grandes buques (que es el gran negocio de este puerto hoy) y tiene que desplazara a la pesca, ¿Quién va a invertir? ¿Vamos a pedir un préstamo al Banco Interamericano de Desarrollo y lo va a pagar la Nación o la Provincia?. Yo le planteo a los pesqueros, “Pongamos todos de movida, y nos aseguramos los lugares”. Si va a haber un privado usufructuando el lugar, busquemos la inversión. Si no volvemos al esquema virtuoso de los años 40 o 50. Creo que a la sociedad le han lavado la cabeza como para no querer volver a eso, pero el Estado argentino ganaba plata con esos esquemas.”

El neoliberalismo en los puertos nacionales

Al ser consultado, Alvaro hizo su análisis: “Es un momento del desarrollo del comercio mundial del cual nosotros no estamos exentos. Pero yo no me rindo a eso. Yo quiero defender el trabajo argentino y la producción argentina. Hay que analizar cual es la mejor manera de preservar esa renta que producimos los argentinos.”

Y continúa: “La cadena granaria no es generadora de empleo, lo que genera empleo es la industria. Lo importante es ponerse al día con la tecnología y no debemos retroceder con los derechos de los trabajadores.

El pequeño y mediano productor

“El sector del campo es bastante refractario a los cambios. La ley de alquileres de campo de Perón contenía clausulas de preferencia y crediticias avaladas por el banco nación, para que el inquilino pudiera adquirir el campo que trabajaba. Sin embargo no hubo una democratización de la propiedad agraria fruto de esa ley, y eso tiene que ver con la mentalidad del hombre campo, con todo respeto. El obrero en la ciudad es peronista pero el hombre de campo nunca lo fue.” Dijo el representante del Estado provincial en la estación portuaria.

La Hidrovía y el Canal Magdalena

En consonancia con lo expresado por el gobernador Axel Kicillof, para Alvaro “La administración de la hidrovía tendría que ser estatal. Los puertos del Paraná son casi todos privados y tienen un peso por sobre la voz del gobierno provincial. Entonces nos preguntamos, ¿Quién le cobra peaje a los barcos que pasan por el río?, y ¿Quién se hace cargo del dragado? En este negocio también se venden pedazos de ribera del río y se le otorgan derechos a los privados. Un crimen de Lesa Patria.” También agregó que “Las riberas de todos los ríos deberían ser de absoluto dominio del estado. Los Argentinos no tenemos potestad sobre el río.”

A 45 años del 24 de Marzo de 1976

Finalmente, habló Jorge Alvaro, el militante de toda la vida en el peronismo y que fue perseguido durante la dictadura: “Tengo doble condición, de conocedor de la historia argentina y de detenido durante 9 años del último proceso militar; estuve preso en la cárcel de La Plata, en Sierra Chica, en Coronda y el Rawson. Creo que el formateo actual de la Argentina tiene mucho que ver con la dictadura, hay cosas que nacieron en la decada de los setenta y se profundizaron en los noventa. Lamentablemente veo cosas que aún hoy no se han revertido. Nunca reformamos la ley de repatriación de capital de 1977 y eso nos ha traído consecuencia de fuga de capitales y de establecimiento y daño de capitales golondrina. Que es lo que trajo miseria a nuestro país”.

 

 

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