De Reposo al ex CEO de Yahoo: cuáles son las "trampitas" más comunes en los CV y cómo las detectan los entrevistadores 30/05/2012 El primero es un funcionario público que aspira a convertirse en Procurador General. El segundo, un conocido ejecutivo en el mundo corporativo de EE.UU. Ambos no dijeron la verdad en sus Currículum. ¿Es la mentira una práctica cada vez más habitual? ¿Cuáles son los aspectos que más se "inflan"?
Uno es empresario. El otro, funcionario público. Mientras el primero forma parte del mundo corporativo norteamericano, el segundo está a cargo de la SIGEN y es el candidato del Gobierno para reemplazar a Esteban Righi como jefe los fiscales. Sin embargo, a pesar de las diferencias, por estos días una delicada situación los relaciona. ¿Qué tienen en común el ex CEO de Yahoo, Scott Thompson, y el postulante a procurador general de la Nación, Daniel Reposo? Que ambos no dijeron la verdad en sus Currículum Vitae. En el caso del ahora ex consejero delegado -dado que su mentira o error le terminó costando el puesto-, la maniobra surgió porque el directivo declaró tener una licenciatura en Informática de la Universidad de Stonehill cuando en realidad únicamente se había graduado en Contabilidad. Más precisamente, en algún momento de los últimos años, la licenciatura en Contabilidad otorgada por Stonehill College que aparecía en su biografía se convirtió en una doble licenciatura en Contabilidad e Informática, un falso título que apareció periódicamente en su biografía online cuando era presidente de PayPal. Después de unirse a Yahoo en enero, su biografía oficial con ese doble título formó parte del informe anual que la compañía presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés), un documento que todo CEO debe certificar como veraz. Tras el escándalo, señala un artículo publicado por Fortune, Thompson se ganó un puesto en la lista de líderes poderosos que renunciaron ante la vergüenza de haber engañado en sus CV, donde figuran el anterior CEO de RadioShack, Dave Edmondson y George O'Leary, principal entrenador de fútbol americano en Notre Dame. En la Argentina, días atrás, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) desmintió que Reposo haya sido "disertante" en una conferencia que brindó su titular, Ban Ki-Moon, como afirmaba en su CV -cuando en realidad fue "participante"-, tras lo cual se detectó que casi todas sus "disertaciones" eran participaciones obligadas por su rol como titular de la SIGEN. Tras ese episodio, la Asociación Internacional de Abogados y Juristas Judíos negó que el candidato a la Procuración haya sido miembro de esa organización entre 1996 y 2002, como figura en el CV que Reposo presentó ante el Congreso. Además, se encontró otra irregularidad: el actual síndico dijo haber sido asesor letrado y apoderado de la Sindicatura desde 1988 a 1992, cuando recién se recibió en 1991, lo que lo habilita a ocupar cargos dentro del organismo de control. Mentiras ¿piadosas?
Consultada sobre si estas prácticas son frecuentes en el mundo de las empresas, la experta en selección ejecutiva Gloria Cassano señala que es "habitual" encontrar CV que están "inflados", pero no tanto que incluyan datos falsos y, si esto sucede, está más relacionado con posgrados o mastrías no finalizadas y con promedios de carrera. En cuanto a los títulos profesionales, un reconocido headhunter del mercado -que en este caso prefirió el anonimato- añade que la "trampita" que suelen realizar muchos candidatos que cursaron una carrera pero no llegaron a graduarse es poner, por ejemplo, "Ingeniería", "Ciencias Económicas" en vez de Ingeniero o Licenciado en Ciencias Económica, no quedando del todo claro si poseen o no el título académico. "Es común que pongan ¨MBA¨ indicando entre paréntesis ´Falta tesis´. O lo tienen o no. Lo mismo sucede con las carreras de grado que piden una tesina, si el entrevistado no la tiene aprobada, no está recibido. Esto no lo hace peor persona. Incluso, no ser graduado a veces no resta mucho, pero el otro tiene que saber la verdad", advierte. Según Cassano, otro tema que se suele "fabular" son las fechas de trabajo y los puestos ocupados. "A veces, para no dejar espacios de tiempo, por ejemplo porque estuvieron desocupados, agregan meses y hasta años en las fechas de ingreso – egreso y, en otras ocasiones, se suelen poner puestos ocupados por encima del que realmente tuvieron", detalla la especialista. En base a su experiencia en reclutamiento, Cassano visualiza un incremento de estas modalidades en los últimos años, lo cual, en su opinión, puede estar vinculado con la proliferación de cursos de "marketing personal" que fomentan con cierta liviandad estas actitudes. Existe un aspecto más que, con frecuencia, se "acomoda": el sueldo y los beneficios. "Esto sucede cuando en el recibo figura un monto pero los entrevistados aluden que tienen bonus adicionales, que no siempre se pueden comprobar, o bien beneficios que tampoco son demostrables", apunta. Lo bueno y breve, dos veces bueno
En opinión del headhunter, en la actualidad los CV están "muy adornados" con información acerca de cursos y capacitaciones supuestamente realizados. "Los candidatos piensan que cuanto más pongan mejor, pero no saben que, en la mayoría de los casos, los cursos no tienen ningún valor a la hora de decidir una posible incorporación", resalta. Y es tajante con su afirmación: "Todo lo que excede a una página sobra. Hoy un CV bien armado es de una página. Acá tiene que estar toda la información que el selector necesita para saber si a esa persona la entrevista o no". La lupa de los entrevistadores
Pero si bien el postulante puede "inflar" o "dibujar" algunos aspectos de su carrera profesional, un buen entrevistador se da cuenta fácilmente de que estos datos son erróneos. ¿Cómo actúan en esos casos? "En alguna oportunidad, depende del postulante, se le señala. En otras, cuando se está seguro, definitivamente se lo descarta sin darle explicación", diferencia Cassano. La información se suele chequear y es fácil hacerlo. "Antes del ingreso, así como se le pide al candidato que traiga fotocopias de sus documentos, se le debe solicitar que traiga fotocopia del título y del certificado analítico además de los certificados de trabajos, o bien, el recibo de sueldo donde figura la fecha de ingreso", apunta la selectora Además, la información respecto a la experiencia laboral se puede chequear vía ANSES. Según Cassano, suele suceder que cuando se le solicitan estos papeles aparecen excusas tales como "lo perdí", "lo dejé en algún lugar" o bien que, en ese momento, digan que "en realidad no tengo el título porque debo la tesis, una materia, o cualquier otro detalle". En este tipo de situaciones se despejan todas las dudas. Pero, hoy en día, a través de las redes, se pueden obtener datos que corroboran o no algunos detalles que figuran en el CV. Es que, siempre, la mentira tiene "patas cortas".
Consultada sobre si estas prácticas son frecuentes en el mundo de las empresas, la experta en selección ejecutiva Gloria Cassano señala que es "habitual" encontrar CV que están "inflados", pero no tanto que incluyan datos falsos y, si esto sucede, está más relacionado con posgrados o mastrías no finalizadas y con promedios de carrera. En cuanto a los títulos profesionales, un reconocido headhunter del mercado -que en este caso prefirió el anonimato- añade que la "trampita" que suelen realizar muchos candidatos que cursaron una carrera pero no llegaron a graduarse es poner, por ejemplo, "Ingeniería", "Ciencias Económicas" en vez de Ingeniero o Licenciado en Ciencias Económica, no quedando del todo claro si poseen o no el título académico. "Es común que pongan ¨MBA¨ indicando entre paréntesis ´Falta tesis´. O lo tienen o no. Lo mismo sucede con las carreras de grado que piden una tesina, si el entrevistado no la tiene aprobada, no está recibido. Esto no lo hace peor persona. Incluso, no ser graduado a veces no resta mucho, pero el otro tiene que saber la verdad", advierte. Según Cassano, otro tema que se suele "fabular" son las fechas de trabajo y los puestos ocupados. "A veces, para no dejar espacios de tiempo, por ejemplo porque estuvieron desocupados, agregan meses y hasta años en las fechas de ingreso – egreso y, en otras ocasiones, se suelen poner puestos ocupados por encima del que realmente tuvieron", detalla la especialista. En base a su experiencia en reclutamiento, Cassano visualiza un incremento de estas modalidades en los últimos años, lo cual, en su opinión, puede estar vinculado con la proliferación de cursos de "marketing personal" que fomentan con cierta liviandad estas actitudes. Existe un aspecto más que, con frecuencia, se "acomoda": el sueldo y los beneficios. "Esto sucede cuando en el recibo figura un monto pero los entrevistados aluden que tienen bonus adicionales, que no siempre se pueden comprobar, o bien beneficios que tampoco son demostrables", apunta. Lo bueno y breve, dos veces bueno
En opinión del headhunter, en la actualidad los CV están "muy adornados" con información acerca de cursos y capacitaciones supuestamente realizados. "Los candidatos piensan que cuanto más pongan mejor, pero no saben que, en la mayoría de los casos, los cursos no tienen ningún valor a la hora de decidir una posible incorporación", resalta. Y es tajante con su afirmación: "Todo lo que excede a una página sobra. Hoy un CV bien armado es de una página. Acá tiene que estar toda la información que el selector necesita para saber si a esa persona la entrevista o no". La lupa de los entrevistadores
Pero si bien el postulante puede "inflar" o "dibujar" algunos aspectos de su carrera profesional, un buen entrevistador se da cuenta fácilmente de que estos datos son erróneos. ¿Cómo actúan en esos casos? "En alguna oportunidad, depende del postulante, se le señala. En otras, cuando se está seguro, definitivamente se lo descarta sin darle explicación", diferencia Cassano. La información se suele chequear y es fácil hacerlo. "Antes del ingreso, así como se le pide al candidato que traiga fotocopias de sus documentos, se le debe solicitar que traiga fotocopia del título y del certificado analítico además de los certificados de trabajos, o bien, el recibo de sueldo donde figura la fecha de ingreso", apunta la selectora Además, la información respecto a la experiencia laboral se puede chequear vía ANSES. Según Cassano, suele suceder que cuando se le solicitan estos papeles aparecen excusas tales como "lo perdí", "lo dejé en algún lugar" o bien que, en ese momento, digan que "en realidad no tengo el título porque debo la tesis, una materia, o cualquier otro detalle". En este tipo de situaciones se despejan todas las dudas. Pero, hoy en día, a través de las redes, se pueden obtener datos que corroboran o no algunos detalles que figuran en el CV. Es que, siempre, la mentira tiene "patas cortas".