«No, gracias…»
Fue por unos momentos y por un desperfecto técnico en el micrófono asignado a su banca, lo que la obligó a sentarse en una banca vacía del Frente para la Victoria. Ocurrió en la sesión del jueves 25/10/12 cuando quería fundamentar su apoyo al proyecto de moratoria que se aprobó en el Concejo Deliberante.
Una anécdota que despertó sonrisas y suspicacias ya que la edil se había diferenciado del FPV hace unas semanas atrás, estableciendo su propio bloque, el unipersonal denominado «Unidad Socialista».
No pasó inadvertido el gesto de sus camaradas de Unión Peronista quienes le ofrecieron sentarse en una de sus bancas para así poder utilizar el sistema de audio de la sala, a lo que la odontóloga y ex funcionaria K rechazó cortesmente.
