Es difícil no caer en las comparaciones cuando hablamos de desarrollo local en nuestro partido, rodeado por comunas que nos muestran, desde hace mucho tiempo, que apostar a la radicación de empresas que generen trabajo genuino y de calidad es el camino para crecer como sociedad.
Es común escuchar al ciudadano reclamar por una realidad que no se condice con nuestras ventajas naturales, la de una región fértil regada por buenas lluvias, el río y las extensas playas que cargan con gran potencial turístico, que sabemos desaprovechado y las creadas por el hombre, como fabricas, metalmecánicas y nuestro puerto con su infraestructura.
Todos son activos tangibles y reales que cualquier visitante los quisiera como propios, para su ciudad, o a cualquiera de ellos individualmente.
Es entonces donde nacen las preguntas del millón naturalmente:
Que nos pasa que solo avanzamos tibiamente sobre cada tema?
Que nos pasó para que las grandes potencialidades sectoriales no se desarrollaran mejorando en algún grado la calidad de vida de los quequeneses y necochenses?
Como pudimos perder efectores de salud, calidad en educación, escuelas de profesiones, infraestructura urbana en referencia a solo 20 o 30 años?
Por que los indicadores de desigualdad social siguen aumentando5?
Quizás buscar entre los culpables al otro debe ser el más fácil de los recursos que nuestra mente utiliza para responder, que la política de tal o cual, que la corrupción enquistada en todos los estamentos de nuestra sociedad, que no importa que hagamos son los mismos que gobiernan siempre etc., dejan sin conformar un diagnostico de situación que nos permita iniciar el proceso tan esperado de crecimiento no solo económico sino también el lo social.
Ante un cuadro de estas características, personalmente no debería quedar al margen de la búsqueda de las respuestas y la construcción de las soluciones, esa es la razón por la cual me propongo participar en la política local.
Toda mi vida estuve vinculado a la producción y al cooperativismo, convencido que solamente con el trabajo, la producción y la asociación se puede construir un futuro. Entiendo que no hay progreso individual si tu entrono no acompaña. Hoy vemos a nuestro distrito realmente abandonado, sin inversiones que generen trabajo. Basta pasar por lo que fue la Metalúrgica Necochea, que supo ser líder en la región, para ver el grado de decadencia a que hemos llegado. Lamentablemente como ese caso hay muchísimos, por ejemplo lo que fue Bajamar, lo que fue la Carpintería Tomeo ambas en la Av. 59, también en Quequen hay muchos ejemplos de lo que fueron importantes fuentes de trabajo, hoy abandonadas, derruidas.
Es imperioso defender el trabajo y la producción como forma de combatir los males que aquejan a todos nosotros. La inseguridad no se combate con represión sino con oportunidades de trabajo que permitan a nuestros jóvenes formar una familia y progresar. Es muy difícil, por no decir poco menos que imposible, para un joven incorporarse al mercado laboral si su familia no cuenta ya con un comercio o un oficio ya consolidado.
Siempre me gusta citar el ejemplo de mi carnicero de confianza, al que conozco hace muchísimos años, desde que abrió su carnicería, siempre había estado solo atendiendo, hoy lo hace con sus 2 hijos ya que ellos no pudieron encontrar otra fuente de trabajo.
Cuando sea concejal todo mi esfuerzo va a estar encaminado a fomentar el trabajo y la producción, a través de distintas iniciativas que durante mucho tiempo fueron elaboradas por Gaston Guarracino y Primero Necochea, como son el fondo municipal para el desarrollo, que estará destinado al fomento de la empresa joven, el programa integrar, cuyo destino será encausar a jefes de familia desocupados en el mundo del trabajo y la producción también un programa de cercos y veredas que permita a los jóvenes comenzar a capacitarse en la industria de la construcción.
Es importante que todos entendamos que no hay producción sin inversión, ni futuro sin trabajo.
Ernesto Mancino
