
Sanz va en camino a quedarse con el control de la UCR
POR MARTÍN BRAVO
El senador quiere presidir el Comité Nacional a partir de diciembre y aprovechar la estructura del partido para perfilarse hacia 2015.
Fortalecer el partido y consolidar el frente con el socialismo, el GEN, la Coalición Cívica y Proyecto Sur. Con el camino allanado para asumir como titular del Comité Nacional, y luego de quedarse su sector con los cargos más relevantes en el Congreso, Ernesto Sanz prefiere referirse a sus “metas institucionales” en el radicalismo más que a sus aspiraciones presidenciales para 2015.
Desde su estrategia, una cosa lleva a la otra: como hombre fuerte de la UCR aspira a posicionarse como actor central del armado del espacio no peronista, y apoyarse en la estructura del partido para compensar su bajo nivel de conocimiento en relación con Julio Cobos –su competidor interno–, Hermes Binner, Elisa Carrió y Pino Solanas, los otros cuatro que dentro de ese esquema también se anotan en la carrera para suceder a Cristina Kirchner.
“Si la clave fuera el conocimiento, Macri, Cobos, Carrió y Binner ya tendrían que haber sido presidentes. Sobran candidatos con conocimiento, faltan liderazgos políticos”, dijo a este diario un radical con largo recorrido y ahora uno de los principales armadores de Sanz. Pese a los reclamos de Cobos, que lo acusó de acaparar poder como el kirchnerismo, el senador mendocino se encamina a suceder a Mario Barletta al frente del Comité Nacional en un plenario el 13 de diciembre. “Tenemos entre 57 y 60 delegados de un total de 94. Alfonsín junta 25 y Cobos no supera los 10. De cualquier manera apuntamos a una conducción integrada”, argumentó otro de sus hombres de máxima confianza.
En el Congreso el sector de Sanz ocupará todos los lugares de relevancia: Gerardo Morales será el jefe de bloque en el Senado, Juan Carlos Marino mantendría –se definirá en febrero– la vicepresidencia segunda de esa Cámara, Mario Negri asumirá la titularidad de la bancada en Diputados y allí José Cano se quedará con la vicepresidencia segunda, rechazada por Cobos: luego de buscar sin éxito la jefatura del bloque, anunció que será un “diputado raso”.
Cobos procurará exhibirse fuera de la interna aunque mantendrá sus críticas a Sanz por su “falta de neutralidad” al tener aspiraciones presidenciales (“la prueba es que la vez anterior renunció al Comité para lanzarse”, argumentaron los cobistas) y apuntará a “sumar voluntades de aquellos que no se sientan contenidos y tengan real vocación de poder”. También insistirá en mostrarse con referentes por fuera del radicalismo, como ya hizo con Martín Lousteau, Alfonso Prat Gay y Margarita Stolbizer.
Los dirigentes que impulsan a Sanz coincidieron en que, a diferencia de su anterior paso por la presidencia de la UCR, en este caso tendrá mayor visibilidad por el momento político (“hay otro clima, será una voz más escuchada”) y por la expectativa del armado no peronista para 2015. “La prioridad estará en el comando del partido y en consolidar el frente a nivel nacional, en dar señales de que podemos construir una propuesta sólida, potente. Si no, vamos a tener fugas”, advirtió uno de sus laderos, en referencia a los intendentes que se llevó –y busca llevarse– Sergio Massa.
Sanz hará en el verano recorridas con estilo de campaña (por la Costa y Córdoba) y luego recorrerá el país como presidente del partido. Buscará “fortalecer” el radicalismo y a sí mismo con su estructura: sus colaboradores ya remarcaron la diferencia de legisladores nacionales con los otros espacios (50 contra 9 del socialismo, los 10 intendentes de capitales y referentes provinciales –varios candidatos en 2015– como Ricardo Colombi en Corrientes, Morales en Jujuy, Julio Martínez en La Rioja, Cano en Tucumán, Ramón Mestre en Córdoba, Mario Barletta en Santa Fe y Marino en La Pampa.
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