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EMOTIVO ENCUENTRO DE GUIDO CON ESTELA Y SU FAMILIA

El primer asado familiar incluyó a primos y amigos

El día que toda la familia Carlotto soñó durante 36 años se concretó ayer. Por fin, los tíos y los 13 primos pudieron abrazar a Guido Montoya Carlotto, el hijo de Laura, el nieto de Estela, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, nacido en cautiverio y robado por los militares genocidas en junio de 1978. El encuentro se dio en una casa de La Plata, en un gran asado familiar. «Fue muy emotivo. Estamos inmersos en una profunda felicidad, estamos todos muy conmovidos», expresó Remo Carlotto a Tiempo Argentino. El miércoles, el nieto restituido ya se había reunido con su abuela y sus tres tíos maternos.

Durante el reencuentro, que se realizó en la casa de un allegado a la familia, estuvieron todos los primos de Guido por el lado materno, sus tíos, su pareja y sus amigos que lo acompañaron en el último tiempo. Además de Estela, claro, que ya le entregó algunas de las tantas cosas que fue recogiendo durante su largo peregrinar por el mundo. «Le dio una parte de las camisetas que reservó para él», contó Remo.

También fueron parte del almuerzo, que se extendió hasta bien entrada la tarde, las dos sobrinas de Oscar Montoya, el padre biológico de Guido asesinado por el terrorismo de estado. Ambas son de Caleta Olivia, Santa Cruz, pero están estudiando y trabajando en La Plata. «Fue un encuentro de familión», sintetizó Remo.
Unas horas antes, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo relató a la prensa su primer encuentro con Guido, que se concretó el miércoles en la casa de Claudia Carlotto, un día después de conocido el hallazgo. «Tenía una emoción terriblemente contenida, me quedé adentro, ‘a ver si me caigo’, y cuando él entró yo lo abracé y le dije entre lágrimas: ‘Guido, mi nieto querido’, y él me dijo: ‘bueno, bueno, despacito'», contó Estela en la puerta de su domicilio platense.

También dijo que se interesó en saber qué «le gusta, qué lee, cómo fue su vida» y le prometió que le hará «los tallarines con tuco y los pollos al limón y ajo que hacía su abuelo». El final de ese primer cara a cara replicó ayer en portales y redes sociales, porque, antes de despedirse de Estela, Guido volvió a abrazarla y le susurró al oído: «Chau Abu».

Encuentro con los Montoya (Por: » Alejandro Spivak para Tiempo Argentino )


Tengo muchas ganas de Abrazar a mi nieto. Y, si todo sale bien, estoy segura que lo haré este fin de semana. También deseo abrazar fuertemente a Estela” (Carlotto); dijo ayer Hortensia Ardura, la abuela paterna de Guido Montoya Carlotto, el nieto 114 recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo.
Hortensia tiene 91 años, vive en la ciudad de Caleta Olivia, Santa Cruz, y Guido es su tercer nieto. “Yo también podré ahora dejar de tener una silla vacía. Como Estela, también quería abrazar a mi nieto antes de morirme”, dijo, y agradeció «fuertementente» la lucha de Estela y de todas las Abuelas de Plaza de Mayo.

«Hay que seguir para recuperar a los 400 nietos que faltan”, advirtió.

En una charla telefónica con Tiempo Argentino Hortensia dijo que tenía previsto viajar este fin de semana a Buenos Aires junto a su otro hijo, Jorge Montoya. «Sé que Guido habló telefónicamente con su tío Jorge y creo que con sus primas paternas que viven en la ciudad de La Plata», contó.
Hortensia aguarda ansiosa el viaje para reencontrarse con su nieto Guido y además poder abrazar a Estela.

“La quiero mucho, la respeto mucho, es una gran luchadora”.

La mujer, de 91 años siempre vivió en la ciudad de Caleta Olivia. Allí también nacieron sus hijos Jorge y Oscar. Este último era el compañero de Laura Carlotto. La abuela paterna de Guido resumió la vida de su hijo Oscar Montoya como “la vida de un luchador, al igual que la de Laura”.

Por último pidió que “aquellos chicos y chicas que nacieron en los años de la dictadura militar y tienen dudas de su identidad se acerquen a Abuelas de Plaza de Mayo”.

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