Lluvia, inundación y de paso… negocios
A contrarreloj, el intendente Vidal se encontraría en negociaciones con un abogado local dueño de un campo para lograr una solución a la amenazante acumulación de agua a las puertas de la ciudad.
Desde el pasado mes de agosto se viene acumulando agua en los campos linderos a la ruta 228 km 2, 3 y 4. Hoy la situación se agrava porque el agua busca una salida y no la encuentra.
La masa líquida cruza el pavimento y obliga que se corte el tránsito a partir de las 19 horas y por tiempo indeterminado. Los canales naturales que desembocan en el río Quequén no dan abasto y amenazan con cruzar hacia las barriadas del noroeste de la ciudad: Los Tilos I, II y III, 9 de Julio, Camioneros, etc. Las casas de las zonas rurales tienen un metro y medio de agua y los pobladores están evacuados.
El intendente Vidal se encontraría por estas horas en negociaciones con un abogado local dueño de un campo para lograr una solución a la amenazante acumulación de agua a las puertas de la ciudad.
Ante el pedido del Ente Vial Rural de realizar un zanjón o bypass, el titular del campo no permitió ingresar las máquinas del organismo oficial. ¿Por qué? Porque en las situaciones de crisis aparecen los intereses económicos más despiadados.
Los campos pertenecen a la familia Preckel, comerciantes del rubro de la peletería que actualmente viven en la ciudad de Buenos Aires. El representante legal es Pablo González, abogado cuyo estudio se ubica en la escribanía de su hermano José en la calle 61 entre 52 y 54.
El Dr. González negocia la transferencia de la propiedad al Municipio para realizar el denominado bypass y facilitar así el drenaje del agua. La obra necesita entre 1 a 4 hectáreas, sin embargo, la pretensión de los dueños es la venta del campo.
A contrarreloj, el intendente José Luis Vidal evalúa junto al área de Defensa Civil un plan alternativo: la construcción de un terraplén sobre la calle 114 para evitar que la masa hídrica inunde las populosas barriadas.
Alfredo Barros / LANUEVACOMUNA.COM

