Presentaron un estudio detallado sobre «cómo una muerte termina siendo una bandera política contra el gobierno nacional»
El pasado sábado 7 de Febrero el espacio Carta Abierta aprobó, por medio de una asamblea extraordinaria realizada en la Biblioteca Nacional, su epístola 18, titulada «Entre el texto y la sangre». El documento estuvo centrado en la coyuntura: hizo hincapié en la «inusitada denuncia» del fiscal especial de la causa AMIA, Alberto Nisman, contra la presidenta Cristina Kirchner, y se refirió a la muerte del funcionario judicial; celebró la disolución de la ex SIDE y la creación de una nueva Agencia Federal de Inteligencia; y salió al cruce de los intentos por responsabilizar al gobierno nacional de la actual situación a la vez que alertó sobre la confusión que se pretende generar desde algunos sectores.
«Es un repaso de todo lo que está involucrado en la muerte de Nisman pero siguiendo de una manera rigurosa cómo se fue montando una escena donde se acusa al gobierno. La carta analiza cómo se ejerce el procedimiento mediante el cual una muerte termina siendo una bandera política contra el gobierno nacional, el que más actitud tuvo para investigar el atentado a la AMIA y a la embajada de Israel», explicó el director de la Biblioteca Nacional y referente del espacio, Horacio González.
La carta, añadió, «denuncia la facilidad con la que un puñado de personas con apoyo mediático piensan que es fácil debilitar o resquebrajar un gobierno que sigue con ideas y proyectos».
En el nuevo documento, los intelectuales mostraron su congoja por el fallecimiento de Nisman pero plantearon que la denuncia que presentó contra la primera mandataria «carece de sustento real». También, resumió el filósofo Ricardo Forster, «se habla del papel de los aparatos de inteligencia, a nivel local y mundial; de lo judicial; del duelo; y se reivindica la idea de República sobre todos aquellos que siempre la esgrimen pero en realidad nunca la defienden sino que la utilizan en función de sus propios intereses».
La carta se escribió antes del llamado a marchar que realizó un grupo de fiscales en homenaje a Nisman. «Pero es como si se hubiera hecho una reflexión anticipada sobre el tema –dijo Forster–: hay quienes desde su lugar de fiscales lejos de expresar una vocación republicana expresan una puesta en cuestión; el ideal republicano es una democracia y no una defensa corporativa.» Para el filósofo, no hay dudas: la marcha es «una jugada política» de los fiscales.
Fuente: infonews
