El golpe a un eventual gobierno del Partido Fe viene desde adentro
Un gran dolor de cabeza salido desde sus propias entrañas pone en jaque al proyecto veneguista. Más recaudación o ajuste en el Estado municipal es el debate interno del Partido Fe de hoy.
Pensar, imaginar, visualizarse a cargo de la gestión de nuestro municipio, exige seriedad y responsabilidad. Los diagnósticos se tienen que hacer con probanzas en la mano, números, datos duros; y las propuestas, con los pies en la tierra, realizables, posibles. El desafío es importante: ¿cómo se gobierna un municipio al que no le cierran las cuentas y donde probablemente no se contará con respaldo de la provincia o la nación? En el veneguismo se sabe que si una hipotética administración del Partido Fe no conforma a los necochenses, el espacio político se desmorona más temprano que tarde.
No hay muchas vueltas: o se aumenta la recaudación o se ajusta. Sabedores de que el agua puede llegar al cuello en forma inminente, el veterano líder sindical apoya propuestas recaudatorias como lo es la Tasa Portuaria, descartando de esta manera la otra salida, la del ajuste. El fantasma del rechazo social a la mano dura del ex intendente Julio Municoy, con recortes y cesantías de agentes municipales, no se olvida.
El detonante es la implementación de la «Tasa Única por Mantenimiento Extraordinario de las Arterias Viales Urbanas”, votada por el Honorable Concejo Deliberante hace poco tiempo atrás, con la idea de ser aplicada a las grandes firmas del sector.
Pero desde el riñón del Partido Fe sale la oposición. En estos días se escucha bramar a los sindicatos ligados al sector agroexportador defendiendo los intereses empresariales. Parecería ser que los empresarios lograron convencer a los sindicalistas para que salgan a denostar la nueva carga impositiva porque podrían quedarse gente sin trabajo. Por más esfuerzos que hagan, por más que levanten la voz al hablar, es muy poco creíble que la puesta en práctica de una Tasa Municipal altere el movimiento agroexportador en forma sustancial.
¿De quiénes estamos hablando?
Hablamos del sector cooperativo como ACA y AFA (un 5% de la torta exportadora), pero también hablamos de las transnacionales Bunge, Cargill, Toepfer, AGD, Dreyfus , Vicentín, Nidera, Oleaginosa Moreno-Glencore, Noble y Molinos Río de la Plata (60 % de la misma torta). Ninguna empresa da la cara, porque para eso están los sindicalistas.
Mario Lastra, titular de la UATRE y de la CGT locales, también mostró su oposición exacerbada respecto de esta Tasa, agregándole un contenido sugestivo: Lastra habló de que «no hay confianza» en la administración actual, ya que «sospecha» que el dinero recaudado se use para rentas generales de la comuna. Y aquí se ve el trasfondo: la confianza y la sospecha pasan al ámbito de la subjetividad, por lo tanto se trata de una cuestión política.
Desde el gremialismo ligado al propio Partido Fe se está cuestionando una estrategia de financiamiento del estado municipal elaborada por los actores principales del Partido Fe. ¿Los desplazados representantes gremiales están pidiendo pista para controlar el futuro político local?
Lo cierto es que se conjuga esto con el sempiterno rechazo de las poderosas empresas del sector a pagar cualquier tipo de impuestos.
Es bueno recordarles que una sociedad sin presión fiscal ya no existe. Los países del Primer Mundo (con mayúsculas, como a ellos les gusta) tienen una política de recaudación fiscal altísima, lo que le permite al Estado brindar servicios «eficientes» (otro concepto que tanto les gusta).
El golpe a un eventual gobierno del Partido Fe viene desde adentro: muchos no se dieron cuenta que el menemismo se terminó hace rato.
Alfredo Barros /LANUEVACOMUNA.COM
