La estrategia del socialista Miguel Lifschitz de revivir el índice provincial de inflación para encauzar -al menos en el mediano plazo- las paritarias santafesinas grafica el grado de incertidumbre con el que los gobernadores intentan encarar el diálogo con los gremios para definir la política salarial 2016.
El obstáculo mayor emana desde el plano nacional, donde la paritaria del ministro de Educación Esteban Bullrich con los cinco sindicatos docentes con representación federal no arrojó hasta el momento avances significativos, a partir de la amplia brecha entre el reclamo de subas del salario mínimo ($ 6.060) de hasta el 50%, y la pretensión del palacio educativo de anclarse en una pauta de inflación anual del 25%.
Esa pulseada con CTERA, UDA, SADOP, AMEP y CEA es tomada como referencia para las negociaciones de los mandatarios con los sindicatos locales, que se ven ahora golpeadas por partida doble: por la falta de pautas federales en materia del incremento que recibirá el piso salarial del sector, y la ausencia de datos oficiales sobre la inflación.
Por eso las miradas de ambas partes estarán puestas en el encuentro que Mauricio Macri mantendrá el jueves con los dirigentes de las tres CGT, Hugo Moyano, Antonio Caló y Luis Barrionuevo.
Allí el Presidente buscará contener -con un paquete de concesiones- las exigencias sindicales, para encarrilar las conversaciones hacia subas por debajo del 30%.
Sin embargo, desde filas docentes advierten que un potencial acuerdo con esos caciques no tendrá un impacto de peso en el round con los maestros, «que tienen los salarios muy deteriorados y necesitan mejoras significativas».
Por lo pronto, hasta el momento Bullrich no concretó una propuesta salarial oficial (el próximo encuentro cara a cara con los dirigentes sería recién entre el 15 y el 17), lo que llevó a que en los rounds en las provincias se apilen los cuartos intermedios riesgosamente hacia la segunda quincena, sobre el filo del comienzo de clases previsto para el 29 de febrero y con la consiguiente amenaza de medidas de fuerza.
Sólo unos pocos Ejecutivos pasaron a marcar la cancha con los primeros ofrecimientos, que sin embargo no prosperaron. En una negociación casi en bloque con Nación, por caso, la bonaerense María Eugenia Vidal y el porteño Horacio Rodríguez Larreta, ambos de Cambiemos, ofertaron sin éxito subas del 23,6% (en tres cuotas) y 22% (en cuatro cuotas) respectivamente.
Las negociaciones se ven golpeadas por la ausencia de pautas federales y datos oficiales sobre la inflación
FUENTE: Ámbito Financiero
