«Su propagación está íntimamente vinculada al impacto del modelo extractivista y a la urbanización caótica»
Más de 30 mil médicos, profesionales y trabajadores estatales de la salud de todo el país que integran la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA) se pronunciaron sobre la epidemia de dengue y sobre los peligros del zika y la chicungunya en nuestro país, haciendo hincapié en la pobreza como principal variable a tener en cuenta, en tanto que hicieron un llamado al estado argentino, encabezado por el presidente Mauricio Macri, sobre el combate de estos males, al expresar: «Dejen de responsabilizar a la gente del control».
Puntualmente, en el texto enfatizaron que “el Dengue, causado por un arbovirus al igual que el zika y la chicungunya, es transmitido por el mosquito Aedes y su propagación está íntimamente vinculada a las condiciones sociales, la pobreza, el déficit de saneamiento ambiental, el cambio climático, las inundaciones favorecidas por la tala indiscriminada, la sojización y el uso masivo de herbicidas, es decir, por el impacto del modelo extractivista. En Argentina y en toda América son las poblaciones con menos acceso al saneamiento ambiental y al agua segura, es decir las más pobres, las que más sufren el brote epidémico”.
En tanto que sobre el Zika, dijeron: «Nuestro Colectivo Andrés Carrasco advierte que se busca crear el pánico por parte de las autoridades sanitarias sobre el Zika cuando no hay aún evidencias concluyentes que relacionen el virus con el aumento de los casos de microcefalia. Numerosos especialistas señalan que en Brasil la principal causa de microcefalia (junto a otras posibles) sigue siendo la desnutrición. Esta estrategia del pánico ya la sufrimos durante la gripe A. El alerta 6 resultó una maniobra avalada por la OMS que permitió enormes ganancias a los fabricantes de vacunas”.
“El Colectivo Andrés Carrasco dice no al ocultamiento deliberado de las causas económicas, sociales y climáticas de la epidemia; no a las fumigaciones masivas e indiscriminadas con productos tóxicos; no a poner la responsabilidad del control del mosquito en los individuos y las familias. Y dice sí a una estrategia de saneamiento ambiental no espasmódica conducida por el Estado encabezado hoy por el presidente Mauricio Macri, junto a una sociedad movilizada y consciente; sí a un sistema público de salud fortalecido; sí al combate a la pobreza, a la exclusión, al modelo extractivista y a la urbanización caótica, causas últimas y verdaderas de la epidemia”, expresaron.
“La fumigación masiva, incluida la aérea, es un peligro potencial para las poblaciones. La presencia de las multinacionales tras el desarrollo de los mosquitos transgénicos y de los larvicidas pone otra vez a las mismas y su búsqueda de ganancias en el centro de la escena. El control del Aedes debe realizarse con una amplia movilización social dirigida y sostenida por el Estado. No se puede recargar sobre las familias y los individuos el control del mosquito, ocultando la obligación estatal de ponerse al frente fortaleciendo el sistema público de salud e impulsando una reforma urbana integral para lograr ciudades saludables”, finalizaron.
