Tras el fallido video, todo quedó menos claro que antes. Hay al menos 17 puntos que no cierran. “No me bajo nada”, anunció anoche el candidato tras reunirse con el Presidente.
Las explicaciones de José Luis Espert tras el escándalo por el dinero narco dejaron más sombras que certezas. El video que difundió, aprobado por la cúpula libertaria, buscó justificar el ingreso de 200.000 dólares a su patrimonio y campaña electoral, pero terminó confirmando lo que intentó negar: que el dinero existió, que fue transferido y que provino del entorno del empresario detenido por narcotráfico Fred Machado.
Forzado a leer un texto preparado para “salvar” su candidatura, el autodenominado “Profesor” exhibió una catarata de contradicciones. Un repaso muestra, como mínimo, 17 falsedades o inconsistencias en su relato.
Durante toda la jornada circularon versiones sobre su posible renuncia, pero cerca de las 22 horas el propio Espert escribió en X: “No me bajo nada”. Milei lo retuiteó de inmediato.
Las inconsistencias
Contrato inexistente. Espert dijo que Minas del Pueblo S.A., empresa de Machado, le pagó un adelanto de 200.000 dólares por un asesoramiento. Nunca mostró el contrato ni documentación alguna que lo respalde.
Cuenta sospechosa. Aseguró que la transferencia pasó por el Bank of America, pero no exhibió comprobantes. El banco, además, fue demandado en EE.UU. por operaciones vinculadas a Machado y su socia, Debra Mercer Erwin, condenada a 16 años de prisión.
Evasión cambiaria. La normativa del BCRA obligaba a liquidar divisas por exportación de servicios. Espert no acreditó haber ingresado los 200.000 dólares al país.
Transferencia fantasma. La operación no la realizó Minas del Pueblo sino Wright Brothers, una firma aeronáutica ligada a Machado. El dinero circuló por criptomonedas y bancos norteamericanos, según documentos judiciales.
Empresa bajo sospecha. Minas del Pueblo fue denunciada por lavado y narcotráfico en Guatemala en enero de 2020, el mismo mes de la transferencia a Espert.
Pandemia como excusa. El candidato dijo que el trabajo se frustró por el Covid. No explicó por qué no devolvió el “adelanto” ni presentó liquidación alguna.
Vuelos compartidos. Espert declaró haber visto una sola vez a Machado. Sin embargo, registros oficiales muestran al menos cinco vuelos en los que viajaron juntos. Su exjefa de prensa, Clara Montero Barré, lo contradijo: “Machado era mucho más que un aportante”.
Financiamiento encubierto. La campaña omitió declarar los 36 vuelos en el King Air de Machado, valuados en unos 350.000 dólares. En los papeles, los aportes privados figuran en cero.
Machado, operador político. Espert lo describió como un simple empresario simpatizante. Pero Machado pagó combustible, sueldos de pilotos y hasta gestionó candidaturas, según testimonios judiciales.
Cena ficticia. El apoderado partidario José Bonacci relató que intentaron hacerlo firmar una recaudación falsa de 400.000 dólares para blanquear fondos de Machado.
Soborno entre liberales. El armador Nazareno Etchepare recordó que Milei contó que Espert le ofreció 300.000 dólares para que se baje de la contienda y unificar el “espacio liberal”.
Patrimonio en alza. Espert atribuyó su mejora económica a una herencia. Pero su vocera Montero Barré sostuvo que el salto patrimonial se debió al dinero de Machado, con el que compró un BMW y una casa en Beccar.
Vehículo blindado. No explicó por qué Machado le cedió una camioneta blindada y dos cédulas azules a su nombre.
Declaraciones juradas. En 2022 no tenía cuentas declaradas en EE.UU. En el video dijo lo contrario. Nunca mostró los formularios ante AFIP que lo respalden.
Silencio prolongado. Durante diez días se negó a responder sobre la transferencia. Cuando finalmente lo hizo, su versión resultó inconsistente con la documentación judicial.
Video forzado. Su lectura sin mirar a cámara reveló más temor que convicción. Todo indica que fue un texto redactado por su entorno legal para evitar una autoincriminación directa.
Conspiración descartada. Intentó culpar al peronismo y a los medios. Pero los documentos provienen de la justicia de Texas y de Comodoro Py. No hay “operación”, hay causas.
Un candidato en caída libre
A tres semanas de las elecciones, el candidato liberal enfrenta el peor momento de su carrera. La operación política para sostenerlo apenas logra contener la sangría interna. En cada aparición pública, las mismas preguntas lo esperan: ¿de dónde salió el dinero, quién lo transfirió y por qué mintió?
Todo indica que el intento por aclarar solo terminó de embarrarlo.
Con infomación de Página 12
Publicado en lanuevacomuna.com