«Nos quedamos todos sin trabajo»
En la mañana del día de hoy Jueves 1 de Diciembre, trabajadores y trabajadoras de la cooperativa «La Unión» (ex panificadora CEPAN) se manifestaron en las puertas del local de avenida 59 y calle 52. El reclamo apunta a Villar, dueño del local, quien había prometido a los miembros de la cooperativa el acceso a la maquinaria necesaria para poder producir, luego del desalojo acordado con los trabajadores. Villar incumplió su promesa y hoy nuevamente peligran las fuentes de empleo y sustento de más de una decena de familias.
«Nosotros hace más de un año que empezamos en primer lugar con el reclamo a la empresa, que era Bread Shop S.A., por las malas condiciones de trabajo que teníamos», explicó Mariana, miembro de la cooperativa de trabajo.
En este sentido, detalló que si bien se organizaron varias audiencias con el Ministerio de Trabajo, «nunca se llegó a un acuerdo, y los que en ese momento eran nuestros patrones se fueron y nos dejaron toda la maquinaria para seguir trabajando».
No obstante esto el día de hoy, a un año desde la conformación de la cooperativa, a los trabajadores y trabajadoras se les está negando el acceso a dicha maquinaria, poniendo en peligro su fuente laboral.
Mariana indicó que «el dueño del lugar (local de avenida 59 y calle 52), Villar, nunca nos quiso hacer un contrato ni que le pagáramos alquiler porque estaba en problemas con la empresa y no era legal cobrarnos».
Por esta razón, Villar emitió una orden de desalojo que los trabajadores de La Unión trataron de «cumplir de la forma más prolija posible», a cambio de la promesa de que iban a poderse «llevar la maquinaria necesaria para seguir trabajando».
«Siempre nos dijeron que mientras siguiéramos trabajando íbamos a conservar la maquinaria como herramienta de trabajo pero cuando vinimos a sacarla no nos abrieron la puerta, nos dijeron que no iba a ser posible y que no íbamos a sacar ninguna máquina», explicó la trabajadora.
Asimismo, señaló que la Municipalidad cedió a la cooperativa un espacio en el polo productivo «para seguir elaborando y poder vender, conservando la fuente de trabajo», pero que actualmente se encuentran imposibilitados por la falta de acceso a las máquinas necesarias.
«Nos dijeron que nos quedáramos tranquilos. Entregamos la llave porque nos dieron la seguridad, pero vinimos ayer y nos encontramos con que no nos abrieron la puerta y no nos dejan sacar nada. No podemos permitirlo porque nos quedamos todos sin trabajo», finalizó.
por Johanna Radusky

