EN NECOCHEA

«No pagar el bono es una medida caprichosa’

Lindero con Olavarría, Tandil y Necochea, se encuentra Benito Juárez. En los primeros tres municipios, la población supera los cien mil habitantes, mientras que en Juárez a penas los 22 mil. En Benito Juárez, luego de cuatro años de intendencia radical, desde el 2011 gobierna el peronismo de la mano de Julio César Marini. En su distrito, el bono anunciado por el candidato a presidente de Unión por la Patria (UxP), Sergio Massa, se hará efectivo, producto de “siempre tener una reserva para emergencias”. No será de 60 mil pesos, será de 80 mil. “Los municipios tienen que dejar de tener la plata buscando intereses en el banco y acompañar”, señala el jefe comunal juarense.

En la sexta sección electoral, al límite con la quinta, el partido gobernado por Marini es de los primeros en anunciar el pago de un beneficio que, a nivel local, beneficiará a 817 de los 1.022 trabajadores municipales que hoy revisten funciones. Se abonará en dos partes, con un primer depósito de 20 mil pesos los primeros días de septiembre y otro de 60 mil el 17 de octubre, e incluye a todos aquellos que perciban menos de 300 mil pesos.

La medida implica una inversión de 65 millones de pesos que, afirma el intendente, el municipio la puede afrontar “porque tenemos una buena administración y siempre contamos con una reserva de emergencia desde que empecé la gestión, cuando nos encontramos con parte de los sueldos impagos”.

En estos días, intendentes radicales en primera instancia, y luego todo el conjunto de alcaldes de Juntos por el Cambio, manifestaron su “preocupación” respecto a la medida anunciada por Massa y aseguraron en un comunicado que muchos distritos no están en condiciones de afrontar el costo del bono. El objetivo fue claro: “Solicitamos se disponga de un fondo extraordinario”. En Benito Juárez eso no fue necesario.

Particularmente, en las últimas horas la mesa Intersindical de Tandil que nuclea a la mayoría de los gremios representativos de los empleados municipales de la localidad, expresó sus críticas y repudio a la decisión del intendente radical del municipio, Miguel Lunghi, de negarse a pagar el bono. “Es muy común escuchar que en política son todos lo mismo, pero hay factores que marcan la diferencia”, dice el comunicado sindical, para luego diferenciar la decisión política de Tandil de la adoptada por Marini en Benito Juárez.

“Hay una mezquindad del intendente Lunghi con la clase obrera cuando tiene un presupuesto que es tres veces superior al de Juárez”, lanzaron desde los gremios tandilenses.

Marini explica que, en su caso, el principal ingreso del distrito es la coparticipación que gira el Ejecutivo provincial. También, detalla, existen tasas de canteras donde hay extracción de piedra y las lógicas tasas de servicios y de caminos rurales. Pero aclara que si desde la Gobernación no se depositaran los fondos coparticipables “como lo hace en tiempo y forma Axel Kicillof”, las finanzas locales se verían seriamente afectadas. “Gran parte del presupuesto proviene de la Provincia, y por eso hay que administrar bien: buscar precios, no comprar a la bartola, cuidar las herramientas, y para todo eso es fundamental el trabajo de los empleados municipales, hay que reconocerlo”, señala Marini a Buenos Aires/12.

El reconocimiento del jefe comunal juarense radica, según cuenta, en que los trabajadores de la intendencia llevan adelante las labores de barrido de calles, recolección de residuos, obras y mantenimientos de agua y cloacas, e incluso el Estado es el único efector de salud. En relación a quienes decidieron no pagar el bono, la lectura de Marini es que se trata de una “injusticia” y que no es más que “una medida caprichosa”. “No creo que no tengan para pagar el bono”, señala, al tiempo que justifica el agregado de 20 mil pesos más para llevarlo a 80 mil porque a los trabajadores “les hacía falta ante los abusos de supermercados y algunos comerciantes”.

A su vez, y a los fines de que no se malinterprete la iniciativa, Marini asegura que el bono no incide en los aumentos paritarios acordados y que, por el contrario, la paritaria sigue abierta a partir de evaluar los índices inflacionarios. De todas maneras, remarca que, en su municipio, gracias al cobro de un aumento del 11 por ciento al básico del salario que se hará efectivo en los próximos días, los trabajadores municipales habrán conseguido un incremento del 85 por ciento lo que va del año.

¿Por qué Benito Juárez puede pagar?
Sobre esta pregunta Marini repite que el principal valor está en la administración. Pero hace hincapié en una medida que existe desde que llegó a la gestión en 2011, e implica tener una reserva de emergencia para afrontar imprevistos. “Hace unos años padecimos un tornado y hubo que salir de un día para el otro a resolver, ni hablar con la pandemita que tuvimos un montón de fondos y recursos provinciales y nacionales, pero que también hubo que salir rápido a conseguir insumos, y nosotros contábamos con la reserva”.

Ante la consulta sobre si esto atenta contra la ejecución de obras, el intendente explica que, por el contrario, mantener fondos en plazos fijos genera intereses que posibilitan la generación genuina de recursos poque esos intereses se van invirtiendo. Además, “quien administra planificando a futuro sabe que las obras tienen gastos adicionales, para lo cual hay que tener fondos”.

Daniela Corro, concejal de UxP y referente de la organización ‘La Capitana’ en el distrito, es la titular de la Comisión de Hacienda en el Concejo Deliberante. “Desde que Julio Marini es intendente, siempre se presentaron las rendiciones con superávit”, afirma la dirigente, quien, a su vez, explica que la instrucción que tiene de parte del mandatario local es mantener reservado un fondo equivalente a dos masas salariales de la Municipalidad. “Ante una eventualidad el empleado municipal tiene que cobrar si o si”, aclara.

Ante las posibles críticas sobre la disponibilidad de los fondos para otras necesidades, Corro afirma que muchas obras se han hecho gracias a ese resguardo y los intereses que genera. “Salones comunes en los barrios, iluminación, asfalto, renovación de plazas, y todas las reformas en el hospital se han hecho con fondos municipales”, indica. Desde su mirada, la diferencia está entre quienes en campaña deciden “cortar cintas y sacarse muchas fotos con obras y quienes se preocupan por sus trabajadores”.

Marini, en un recorrido por el mejoramiento de la infraestructura local, destaca que las obras de mayor envergadura sí provienen del financiamiento provincial. Entre ellas, la renovación de la totalidad de la cañería de agua de la localidad cabecera, con una inversión de 450 millones de pesos, o bien el asfaltado de más de 350 cuadras en todo el partido. También remarca que con fondos nacionales se han llevado a cabo obras como las piletas climatizadas municipales y otras de carácter vial.

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Publicado en lanuevacomuna.com

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