El Presidente concedió una entrevista al diario británico The Telegraph y se apartó de la posición histórica argentina sobre la soberanía.
Javier Milei brindó un reportaje al medio británico The Telegraph en la antesala de lo que el Gobierno espera que sea una visita de Estado al Reino Unido prevista para abril.
En la entrevista, el mandatario libertario sostuvo que mantiene conversaciones con autoridades británicas para levantar el veto a la venta de armamento a la Argentina, vigente desde el conflicto por las Islas Malvinas, y realizó declaraciones que generaron controversia en relación con el reclamo de soberanía.
Según el artículo, Milei vinculó esas negociaciones con la postura argentina sobre Malvinas y señaló que el archipiélago debería “ser devuelto a través de la negociación y cuando los isleños lo deseen”.
La afirmación se contrapone con la posición histórica de la Argentina, que no reconoce la voluntad de los kelpers como un argumento válido, al tratarse de una población implantada tras la ocupación británica del territorio.
Mencionan a De Loredo y Scioli como posibles embajadores de Milei en México
Tras esas declaraciones, Milei buscó matizar sus dichos y aseguró que “nunca renunciaremos al reclamo de soberanía sobre Las Malvinas. No es negociable”. Al mismo tiempo, planteó que mantener “relaciones pobres” entre ambos países por la cuestión Malvinas “genera el riesgo de disminuir las transacciones culturales y económicas”.
El territorio debería “ser devuelto a través de la negociación y cuando los isleños lo deseen”
Un ex funcionario de la Cancillería advirtió que “nosotros siempre hemos sostenido históricamente que no se pueden normalizar las relaciones bilaterales con el Reino Unido mientras siga la ocupación de las Islas Malvinas, y mucho menos avanzar en cooperación en materia de defensa. Es muy grave porque encima es aceptar a Reino Unido como proveedor de seguridad”.
“Es de locos lo que dice: por un lado que la soberanía no es negociable, por otro vuelve a poner la ‘solución’ en los deseos de los isleños. Lo otro que afirma sobre conversaciones por el levantamiento al veto británico a la compra de armas ya fue desmentido por el Foreign Office”, reprochó otro ex funcionario.
Desde distintos sectores de la diplomacia señalan que, para el gobierno de Milei, la cuestión Malvinas se ha convertido en un foco de tensión permanente. Consideran que la actual política exterior impulsa un proceso de desmalvinización orientado a ampliar la cooperación económica con el Reino Unido en detrimento del reclamo soberano.
Como se informó previamente, veteranos de la guerra de Malvinas acusaron al Gobierno y a varios de sus funcionarios de ser “traidores a la patria” por abandonar la reivindicación histórica.
A esto se sumó la polémica por un diseño institucional: Pablo Quirno omitió incluir a las islas en el mapa del logo de la Cancillería, un descuido que provocó un fuerte malestar.
En paralelo, la eventual reunión con el primer ministro laborista Keir Starmer aún no está confirmada. El artículo señala que la cercanía de Milei con el dirigente de ultraderecha Nigel Farage podría dificultar ese encuentro.
Con información de La Política Online
Publicado en lanuevacomuna.com