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LE PEGAMOS AL CHANCHO Y APARECIÓ EL DUEÑO: Macri el sirviente, junto a Stanley, el patrón, buscando los modos para seguir destruyendo a la Argentina

Sintiéndose impune Macri se deja fotografiar junto a su patrón Mark Stanley en San Isidro. Esta imagen es la pala que lo terminó de enterrar para siempre al “príncipe de las hamacas”.

Justo luego de la nota donde hablamos de la pegatina de la “presentación de Mauricio Macri como candidato a presidente a 2023”, aparece “el negador” y también “acorralado judicialmente” ex presidente muy sonriente, en su residencia de San Isidro, junto al actual embajador de EE.UU., Mark Stanley.

Todo un mensaje subliminal, luego de la gran pegatina y avisándoles a Rodríguez Larreta y María Vidal que deben “ponerse al servicio de Macri”. Tanto que el “rebelde” Gerardo Morales, al rato nomás bajó sus estandartes para ir a rendirle pleitesía al Demonio, quizás recordando lo que aseveró alguna vez el de del tridente rojo: “El que sale del plato, muere”.

Pero ponerse de modo displicente e impune y mostrando, además, su entreguismo total a la causa “del sionismo mundial”, que es el que realmente mueve el mundo y el que hoy vemos “ha llevado a la guerra a un país como Ucrania, haciéndole creer que siempre fueron rubios, blancos y altos, con ninguna mixturización con los pueblos eslavos. Y de paso, abriéndoles las puertas de la Comunidad Económica Europea”.

Y así de cipayo se manifestó en su cuenta de Twitter: “Hoy me reuní con el nuevo embajador de Estados Unidos, Marc R. Stanley. Conversamos sobre la preocupante situación mundial a propósito de la invasión de Rusia a Ucrania. También, sobre el futuro de la Argentina y de los países de la región”.

Analizando sus palabras, justo Macri habla “del futuro de la Argentina”, cuando le causó el mayor de los perjuicios económicos que se tenga memoria en la historia como Estado, al “endeudarlo sólo para satisfacer las apetencias de sus amigos especuladores de la Bolsa, de los bancos y de los fondos de inversión y las suyas propias”, al decir de todos los analistas económicos de la City porteña.

Lo que no sabe Macri, es que el oficialismo está ordenando todas las variables macro y microeconómicas que dejó destruidas el macrismo entre fines de 2015 y fines de 2019. Y esa es una muy mala noticia, especialmente para el cipayo Mario Laspina que fue a Washington varias veces para “pedirles a las autoridades del FMI que por favor no arreglen con Argentina, porque si no ellos volverán al poder recién en 2257”.

El Sol ABC

Publicado en lanuevacomuna.com

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