Los sindicatos más combativos reclaman un plan de lucha con paros, movilizaciones y cortes de calles. En la CGT, en cambio, sostienen que el tratamiento se demoró por su capacidad de incidencia sobre los gobernadores.
Los sindicatos más combativos de la Argentina señalaron en diálogo con El Destape que la Confederación General del Trabajo (CGT) debe articular un plan de lucha que incluya paros generales, movilizaciones y cortes de calle para enfrentar la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. Desde la conducción de la CGT, en tanto, aseguran que los cambios pueden frenarse o atenuarse en el Congreso y destacan el diálogo político con los gobernadores.
«Debe haber un plan de lucha que no es otra cosa que huelgas. Ya no hay un termino medio posible porque no hay diálogo. Debe ser una huelga progresiva y obviamente tenemos que presentar una contrarreforma que dé nuevos derechos a los trabajadores», sostuvo Daniel Yofra, secretario general de la Federación de Aceiteros y Desmotadores. Para el dirigente, resulta indispensable recomponer el poder adquisitivo de los salarios para impulsar el consumo y reactivar un ciclo virtuoso de la economía.
El secretario general del sindicato del Neumático, Alejandro Crespo, planteó por su parte que el primer paso hacia una medida de fuerza debe ser la convocatoria a un plenario que reúna a las distintas representaciones gremiales. Según explicó, la reforma laboral promovida por el gobierno de Milei es tan profunda que logró unificar a sectores tradicionalmente más conservadores con los sindicatos combativos en una estrategia común de resistencia. «Hay que ir a una lucha fuerte, porque hoy hay un consenso entre los representantes, incluso con aquellos que no coincidimos. Tenemos que dar una fuerte pelea», afirmó.
Crespo y Yofra coincidieron en la necesidad de un esquema de protesta escalonado, que comience con medidas de menor intensidad y avance progresivamente. Entre las alternativas, mencionaron un paro inicial de algunas horas que pueda derivar luego en una huelga por tiempo indeterminado. La protesta, remarcaron, debe desplegarse en todos los planos: en redes sociales y, fundamentalmente, en las calles.
En la CGT, en cambio, por estas horas transmiten a este medio una cauta satisfacción. Consideran que fue clave ganar tiempo para coordinar acciones y sumar apoyos en el Congreso que semanas atrás no estaban garantizados. Entre las iniciativas impulsadas por la central obrera se cuentan una movilización a la Plaza de Mayo en día laboral y a las 15 horas, de escasa convocatoria, y una serie de reuniones con legisladores, sindicatos y empresarios Pymes.
«Ahora viene lo importante que va a ser la estrategia sindical, legislativa y judicial que a va a tomar la CGT», explicó un dirigente de la conducción. El esquema sería similar al desplegado en diciembre: articulación entre gremios, negociación con bloques parlamentarios y presentaciones judiciales en distintos juzgados si la ley resulta aprobada. En ese marco, recordaron que el juez de la Corte Suprema Horacio Rosatti sostuvo que la reforma laboral puede ser declarada inconstitucional por un magistrado de cualquier instancia si así lo considera.
El gobierno de Milei ya había intentado avanzar con una reforma laboral a través de decretos que restringían el derecho a huelga y hasta la posibilidad de reunión. En distintas instancias judiciales esas normas fueron declaradas inconstitucionales y no llegaron a aplicarse. El único punto que sí logró implementarse fue el Fondo de Cese Laboral, vigente desde hace un año, aunque con resultados negativos: los empresarios consideraron inviable afrontar un aporte adicional del 8 por ciento por trabajador para financiar un seguro ante despidos.
«Hay que pudrírsela a los gobernadores en sus territorios», lanzó Rodolfo Aguiar, secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado, gremio que junto a Aceiteros realizó un paro el día de la movilización de la CGT para reforzar la convocatoria. “Estamos yendo a contramano del mundo. Avalar jornadas de 12 horas y que se pueda pagar en especies es inhumano y esclavista. México acaba de aumentar el salario mínimo y establecer la reducción gradual de la jornada. España derogó una legislación laboral regresiva y restableció derechos a los trabajadores convirtiéndose en uno de los países de Europa en el que más creció la economía y el empleo”, concluyó.
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) fue el primer sindicato en endurecer su posición. Durante la movilización de la CGT de la semana pasada, su secretario general, Abel Furlán, elevó el tono contra el proyecto de reforma laboral promovido por la gestión de Javier Milei. El dirigente confirmó que el gremio realizará un paro en la actividad y se movilizará el día en que el Congreso inicie el debate de la iniciativa, previsto ahora para el 10 de febrero.
«Llegó el momento de confrontar muy fuertemente esta clara intención de despojar derechos a los trabajadores y esta forma de sometimiento», expresó.
con información de El Destape
Publicado en lanuevacomuna.com